02 de septiembre del 2014 15 °C

Urge proteger los páramos andinos de Piura

Fuentes naturales de agua están en peligro por posible actividad minera. Ecosistema entre Ayabaca y Huancabamba es vital para las irrigaciones

Urge proteger los páramos andinos de Piura

RALPH ZAPATA

Allá arriba, en los páramos de Ayabaca y Huancabamba, el viento es helado y congela todo lo que toca. Hay que tener mucho coraje para visitarlos, o una fe muy arraigada en las lagunas que forman parte de su territorio. Ubicado a casi 3.000 m.s.n.m., este ecosistema es importantísimo porque su suelo almacena, como una esponja, la lluvia que, durante épocas de sequía, sirve para abastecer las partes medias y bajas de la región Piura a través de los ríos Quiroz y Huancabamba.

Ese último río será el que aportará el agua necesaria para los proyectos Alto Piura y Olmos, que permitirán incorporar nuevas hectáreas de cultivo en Piura y Lambayeque, respectivamente. Ambas iniciativas contemplan la construcción de túneles de trasvase para traer agua desde el río Huancabamba y poder irrigar las nuevas tierras agrícolas.

“Sin páramos no habría agua en los ríos o habría menos. Por eso es importante protegerlos y evitar que su suelo pierda la capacidad de absorber agua”, sostuvo Paul Viñas, jefe del programa de páramos de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).

BIODIVERSO Y AMENAZADO
Los páramos son, además, el hábitat de especies vulnerables, como el oso de anteojos; o en peligro crítico, como el tapir de montaña, reporta la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En este territorio crece también el romerillo, un árbol bastante depredado por los taladores de madera que han convertido ese negocio en una forma de vida.

Sin embargo, Viñas ha visto cómo la gente quema pastos de los bosques y vuelve impermeables los suelos; también ha percibido cómo el ganado erosiona estos suelos. Sabe del peligro que representa la posible incursión de empresas mineras en la zona. Según NCI, el 40% del territorio de los páramos está concesionado para actividades mineras. Allí sobresale el proyecto Río Blanco, al que se oponen los comuneros de Ayabaca y Huancabamba.

La investigadora del Instituto de Montaña (IM) Gabriela López declaró: “La población quiere conservar sus áreas naturales, pero están solos en esa lucha. Allí no hay carreteras, escuelas, fuentes de trabajo ni electricidad. Si nadie los ayuda, entonces solo les queda depredar su espacio”.

POSIBLES SOLUCIONES
NCI y el IM trabajan desde hace cinco años con el fin de establecer dos áreas de conservación de bosques y páramos, entre los 2.500 y 3.600 m.s.n.m. La primera se ubica en Samanga, a seis horas de Ayabaca, donde se busca preservar 2.500 hectáreas. La otra posible área de conservación está en el predio San Juan de Cachiaco, a siete horas de Pacaipampa, donde se preservarían 2.400 hectáreas.

“Los dos expedientes ya están listos, y tenemos el apoyo de las comunidades. La población será la principal beneficiada a través de actividades productivas y de turismo”, explicó Viñas. Mientras tanto, allá arriba, en los páramos, el viento sigue congelando todo lo que acaricia.

LAS CIFRAS
483
Concesiones mineras hay en las provincias de Ayabaca y Huancabamba, según la Dirección Regional de Minería.

75%
De los páramos del Perú se encuentra en Piura. La otra parte está en Cajamarca.

7 °C
Es la temperatura promedio en los páramos.

2.900
m.s.n.m. es la altura mínima en que se ubica un páramo entre Ayabaca y Huancabamba.