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A Borges no le gustaba el fútbol, aunque hay quien dice que sí

Una falsa leyenda dice que el escritor argentino era hincha de Newell’s. Eso sí, junto a Bioy Casares formó una dupla literaria que escribió sobre el deporte rey

A Borges no le gustaba el fútbol, aunque hay quien dice que sí

ÁNGEL HUGO PILARES @angelhugo
Redacción online

Es una certeza. A Jorge Luis Borges no le gustaba el fútbol. No solo porque tiene frases que denotan su enemistad con el deporte rey, sino por sus actitudes: hay quien cuenta que en 1978, en pleno Mundial, dictó una conferencia sobre la inmortalidad en Buenos Aires, a la misma hora en que Argentina debutaba en la Copa del Mundo.

“El fútbol es popular porque la estupidez es popular”. “Que raro que nunca se le haya echado en cara a Inglaterra haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol. El fútbol es uno de los mayores crímenes de Inglaterra”. “La idea que haya uno que gane y que el otro pierda me parece esencialmente desagradable. Hay una idea de supremacía, de poder, que me parece horrible”. Esas cosas decía Borges.

Por eso resulta inverosímil que al autor de ‘El Aleph’ le gustara el fútbol. Sin embargo, un cuento que circuló en Internet hizo que en diversos foros se instalara la versión de que Jorge Luis Borges detestaba el deporte rey porque, precisamente por él, había quedado ciego.

El texto, firmado por Jorge Alvarez Pieroni, relata una supuesta biografía de Borges y una entrevista a su ficticio autor, Harold Macoco Salomón, donde se comenta que el escritor jugaba de ocho y era un entusiasta hincha de Newell’s (“Me acota Salomón que sólo un equipo con un nombre inglés podría haber subyugado a Borges”, dice una de las líneas).

La historia de por qué Borges cambió su afición por este deporte en un odio inconmensurable, parte de un golpe durante un partido que acabó dejándolo ciego. En aquel supuesto lance participaban Adolfo Bioy Casares, Roberto Arlt, Petit de Murat, Ricardo Güiraldes, Horacio Quiroga, Xul Solar y Julio Cortázar en el que hasta participaba Honorio Bustos Domecq.

Curiosamente, Bustos Domecq es el seudónimo que usaba Borges cuando escribía con su infaltable amigo Adolfo Bioy Casares, con quien contra todo lo que pueda suponerse llegó a escribir sobre fútbol en el cuento ‘Esse est percipi’, donde se revela que, en realidad, el fútbol (el argentino, al menos) es una pantomima creada por los medios y que en los estadios, en realidad, no se juega. “Es un género dramático, a cargo de un solo hombre en una cabina o de actores con camiseta ante el cameraman”. Y eso, en el vasto universo del escritor que hoy cumpliría 112 años, es posible.