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Doña Bárbara: las polémicas frases de Natalia Málaga en los reclamos a sus dirigidas

Polémicas, ácidas, irónicas. Así son las frases de Natalia Málaga, la entrenadora de las ‘matadorcitas’ medallistas. Esta es una explicación de su discurso ganador

Doña Bárbara: las polémicas frases de Natalia Málaga en los reclamos a sus dirigidas

Por Miguel Villegas

“¿ASÍ QUIEREN GANAR?
¿CON LAS MATADORCITAS?”
Natalia Málaga no quiere que sus jugadoras se pasen de copas. Ninguna. Por eso, en la Copa Gloria, la Presidente de la República o la Callao, todas las que ha disputado la selección de menores que ella dirige, la doña les recuerda que, por lo menos hasta ahora, falta para la gloria. Varios paraderos y con tráfico. Los periodistas somos culpables de bautizar con adjetivos un poco idiotas a los deportistas exitosos —en el fútbol los ‘terneritos’, los ‘diamantitos’ y, obvio, los ‘jotitas’— y con el vóley no podíamos desentonar. Natalia lo sabe y no lo acepta. Es su principal grito de guerra cuando las cosas no van bien. “¿Matadorcitas?”, se pregunta Natalia y encara. Quién sabe la medalla de bronce en Singapur 2010 sea una muestra de que no quieren serlo.

“ACUÉRDATE DE DÓNDE VIENES”
Es la capitana, mide 182 centímetros, viene de un barrio bravo del Callao, le dicen ‘Pantera’ pero su sonrisa y sus modales, su paciencia y su aura son de una niña chiquita. Clarivett Yllescas podría que ser una de las referentes de la selección de menores de Perú si quiere. En el penúltimo partido de Singapur, por el pase a la final contra Bélgica, Natalia le recordó así su importancia en el sexteto. “¿Vas a tener miedo de pegar?”, le dijo. “Acuérdate de dónde vienes”.

“LA PELOTA NO ES TU PELUCHE, DALE FUERTE”
Producto: Apronax. Medio: radio. Protagonista: Natalia. Todavía no se convirtió en un éxito comercial pero ya casi. Es la medallista de Seúl 88 la que asegura, con voz de llenador de combi, que con Apronax no pasa nada. Nada duele. Desinflama y alivia el dolor. Solo que ella prefiere otra de sus famosas metáforas: “La pelota no es tu peluche, pégale”. Natalia quiere que todas sean como ella y eso es un problema. O como Gaby, Cenaida, Cecilia, Gina, Denisse o Rosa. Poco menos que imposible.

“TÚ ME VAS A CALLAR A MÍ CUANDO METAS TODAS AL PISO”
Hay jugadoras y jugadorazas. Natalia fue esta última. Fue cinco veces campeona suda-mericana, subcampeona del mundo 1982 y medalla de plata en Seúl 88. En el 2008, El Comercio reunió a las ‘Olímpicas’ a propósito de los 20 años de la medalla y Man Boc contó: “Ella renegaba mucho porque quería ser la mejor”. En ese equipo todas tenían un rol y el de Natalia era el más agresivo. Era común verla pelearse con las rivales. Decía hola pero también carajo. Era, junto con Cecilia, la más rebelde. Por eso, cuando Brenda Uribe, la hermana de Mirtha, quiso responder con la misma agresividad a una exigencia de su DT (no su amiga ni la chica de la tele), Natalia sacó la historia. A Mirtha ya le había dicho algo parecido cuando renegó de la selección y se fue: “Que baje un poquito las escaleras o le dará soroche”. Cuestión de familia.

“PARA QUE REACCIONE GRÍTALE: DESAHUÉVATE!”
Es su arenga mayor. Junto con “Disfruten lo que están haciendo, no se ca… en los pantalones”, forma parte de su repertorio de gritos de guerra. Es un estilo, al fin. Ayer, y ya con el bronce de los Juegos Olímpicos de la Juventud en el pecho, Raffaella Camet la defendió como solo se hace con una hermana mayor: “[Natalia] quiere lo mejor para nosotras, nos protege. Le tenemos cariño y sabemos que es así. Quiere que ganemos siempre”, le dijo a América TV. Si lo dice Raffaella, que recibió la crítica más dura del torneo, entonces todo bien. El oro en Seúl 88 lo ganó la otrora Unión Soviética con un técnico, Karpol, un millón de veces más salvaje que ‘Doña Bárbara’. Entró en la historia, que no es poco.