Perú-España: tres incógnitas sobre el amistoso y la aún posible vuelta de Markarián

La FPF de Manuel Burga insiste en traer de vuelta al entrenador uruguayo para un puesto de gerencia, no como entrenador

Perú-España: tres incógnitas sobre el amistoso y la aún posible vuelta de Markarián

HORACIO ZIMMERMANN @Horacon
Redacción Online

El amistoso todavía no está definido. Lo que en un principio parecía un hecho, ahora se complicó por un tema de dinero. El Perú-España está en peligro, aunque aún es apresurado sostener si se realizará o no el partido en el Nacional. Eso sí, alrededor de este compromiso existen tres interrogantes que intentamos resolver a continuación:

1. ¿Sirve el amistoso?
No. O en todo caso sirve más a los jugadores que al entrenador.

Actualmente la selección no tiene técnico. Y todo indica que no lo tendrá hasta después del mundial. Al menos así lo reveló Édgar Araníbar, tesorero de la FPF. Lo de Roberto Mosquera pasa por dirigir solo el amistoso frente al País Vasco. Luego, es imposible determinar si este será el DT de Perú en los próximos partidos.

Uno de los compromisos que se tenía en mente era frente a España, aunque ahora último se complicó porque la campeona del mundo pide 3 millones de dólares. Aquí vale hacer una acotación: este partido no le cuesta ni un sol a la FPF, sino a la empresa o empresario encargado de la gestión del partido. El despacho de Manuel Burga solo da el visto bueno y pone la firma.

Ahora, salta una pregunta: ¿sería positivo jugar con España en términos deportivos? El roce competitivo ante la vigente campeona del mundo es de primer nivel y esto, definitivamente, juega a favor de los jugadores. No todos los días tienes en frente a Iniesta, Xavi, Villa o Casillas, por citar algunas estrellas. Además, cabe la posibilidad de que un peruano sea figura y eleve su cotización.

Sin embargo, a nivel de equipo el amistoso sirve poco. ¿Por qué? Si consideramos que la bicolor no tendrá entrenador hasta después del Mundial, como dijo Araníbar, el técnico que dirija este partido (en un inicio pactado para el mes de junio), sea cual fuere, sacará conclusiones únicamente para su cuaderno de apuntes, mas no para que sea un punto de reflexión y análisis sobre el norte del equipo pensado en lo que se viene: Copa América y Eliminatorias. O más fácil, ¿de qué sirve dirigir a la selección ante España si no te vas a quedar en el cargo? Para el honor. Y nada más.

2. ¿Markarián podría dirigir ese amistoso?
Rotundamente, no. La FPF, como ha hecho público, quiere al uruguayo para que sea una especie de dirigente que perfile el rumbo de todas las selecciones (la mayor, la Sub 20, la Sub 17 y la Sub 15), y elija a dedo a los entrenadores de cada una de ellas, mas no para que sea él, otra vez, el director técnico de la bicolor. El cargo puntual es director técnico nacional (DTN).

Públicamente, Markarián reiteró durante su estadía en el Perú que no volvería a trabajar aquí si el equipo que estaba bajo su mando no lograba clasificar a Brasil 2014. En ese sentido cumplió su palabra: no llevó a Perú al Mundial (quedó en séptimo lugar a diez puntos del quinto lugar, Uruguay, que disputó el repechaje), cogió sus cosas y se fue. No obstante la postura del uruguayo, la FPF insiste en que sea este el encargado de liderar desde la Videna el proceso de cambio en el fútbol peruano, sin tener en cuenta que la presencia del uruguayo ya no suma en el país, sino divide, y, por tanto, resta.

De todas formas, la insistencia de la FPF tiene tres lecturas:

a) Deja en evidencia que la FPF no tiene un plan propio para mejorar el podrido sistema de competencia a nivel local y únicamente se aferra a la idea de DTN presentado por Markarián.

b) Si bien Markarián cumplió su palabra de irse si no clasificaba, creemos que la insistencia de la FPF se debe a que el uruguayo no ha sido, quizás, tan enfático en su postura ante Burga, como lo fue una y otra vez ante una cámara de televisión.

c) Que la FPF esperará hasta después del Mundial una respuesta de Markarián, perdiendo así seis o más meses de trabajo de preparación para la selección peruana.

Los próximos amistosos de la selección mayor serán dirigidos por el entrenador de la Sub 20, que debería ser nombrado en febrero del 2014. En un principio se pensó en Ahmed, pero este fichó por Cristal. Los candidatos son ahora Bengoechea y Rivera (recomendaciones de Markarián). Eso sí, sea cual fuere el DT de la categoría, de ninguna manera este se quedará con el buzo principal de la mayor. Si alguna ventaja tiene el uruguayo, ex asistente de Markarián sobre el ‘Chino’ es que ya conoce el vestuario peruano y sabe cómo lidiar con Farfán, Guerrero y Vargas.

3. Si Markarián no acepta, ¿habrá director técnico de selecciones?
No es seguro. De hecho, la federación creó este puesto para Markarián sea quien ocupe el sillón. Pero, ¿qué pasa si este finalmente no acepta? Primero que nada se habrá perdido tiempo de trabajo. Y no solo en la selección mayor, también en las de menores porque, recordemos, quien ocupe este cargo tendrá el poder suficiente para elegir a dedo (post aprobación de la FPF) a los técnicos para tal o cual equipo.

Ahora, pongámonos en el caso de que el uruguayo se reafirmara en su postura de no volver al país y le dice que no a Burga, que no acepta su propuesta, ¿la FPF continuará con la idea de contratar a un director de selecciones? Difícil predecirlo. Eso sí, existen dos posibles escenarios:

a) Que la FPF decida continuar con el organigrama actual de la Videna en la que, por ejemplo, los menores tienes una comisión de fútbol conformada por miembros elegidos a dedo por Burga; y que a nivel de competencia (llámese mayores o menores) ha tenido más tropiezos que aciertos en los últimos diez años.

b) Que la FPF elija otro nombre para que se haga cargo del puesto de director de selecciones e inicie un proceso de reestructuración con un rumbo definido y exclusivo para todos los equipos, sin excepciones, y que camine de la mano para evitar una idea de juego diferente para cada uno de ellos.

Por el momento, la FPF de “primer mundo” de Burga depende de la respuesta de Markarián y agota sus posibilidades para poder convencer al uruguayo de que vuelva a nuestro país. Y lo hace en un escenario en el que el entrenador tiene un bajo nivel de aprobación entre la población, según la última encuesta de Ipsos Perú, y a algunos dirigentes encargados de la competencia del fútbol peruano en contra de su continuidad. ¿Acaso la FPF no tiene otro plan que no sea Markarián?