El 3-0 sufrido en Tacna confirmó la hegemonía preocupante de la ‘Roja’ sobre una blanquirroja que jugó su peor partido

DAVID HIDALGO JIMÉNEZ @DavidsCreator
Redacción online
Luego de este partido es seguro que el hincha peruano haya terminado más enojado que Sergio Markarián. El seleccionador mostró durante el encuentro una amargura que fue creciendo con los minutos, producto de la impotencia de ver a su equipo avasallado por un conjunto chileno que goleó por 3-0 a Perú en la revancha de la Copa del Pacífico.
El partido en Tacna fue casi un calco de lo que ocurrió en Arica. Fue el cuarto encuentro que la selección de Markarián pierde ante la ‘Roja’ de Claudio Borghi (en la Copa América 2011, en Eliminatorias y los dos choques de la Copa del Pacífico). Lo más preocupante fue la completa superioridad de Chile en todo el encuentro de hoy: desde la personalidad, el despliegue de sus jugadores, la velocidad, el entendimiento entre las líneas, desde la convicción en tener la pelota, además del toque y la ferocidad en el ataque.
Perú no pudo generar una clara jugada de gol en la primera parte sobre el arco de Toselli, más allá de un buen remate desde media distancia a cargo de Renzo Sheput (32’), el único volante peruano que intentó hacer daño desde afuera. En cambio, el equipo de Borghi fue dueño del balón y siempre llevó peligro al arco peruano con Junior Fernándes y Felipe Gutiérrez.
La más clara fue la increíble oportunidad que desperdició Chile para abrir el marcador a los 33’, tras un error en definición del delantero Felipe Gutiérrez, quien en un contragolpe se sacó de encima a Leao Butrón y con todo el arco a disposición la tiró afuera. Perú resistió como pudo los embates chilenos y su mayor logro fue irse a vestuarios sin encajar goles.
LA RESPONSABILIDAD DE MARKARIÁN
En la segunda parte se esperaba un replanteo por el débil sector derecho del zaguero Jaime Vásquez, pero Markarián lo mantuvo en el campo y solo hizo ingresar a Chiroque por Cueva y De La Haza por Ronald Quinteros. Sin embargo, Perú demostró que sigue sufriendo los errores de siempre. A los 47’, luego de una muy buena triangulación, Eugenio Mena la tocó con la zurda y puso el 1-0 en el Basadre de Tacna.
Cinco minutos después, Paolo de la Haza vio la segunda tarjeta amarilla, luego la roja, y se tuvo que ir de la cancha. ¡Markarián estalló en el banco de suplentes! Quizás por considerar que la expulsión fue injusta, o tal vez fue una buena razón para descargar toda la bronca acumulada durante el primer tiempo.
Si uno de los puntos fuertes de Sergio Markarián era su gran capacidad para replantear los partidos sobre la marcha, preocupa que esa virtud no se haya visto en las últimas presentaciones de la selección peruana.
AVASALLADOS POR CHILE
Desde ese momento Chile nos pasó por arriba como quiso, nos atacó sin clemencia y hasta se dio el lujo de anotar el 2-0 con un lujo a los 65’. El recién ingresado Felipe Flores puso el pecho y la empujó al fondo del arco de Butrón, siendo la primera pelota que tocaba en el partido.
Una muestra del nivel superlativo de Chile y muy preocupante de la oncena peruana fue Junior Fernándes: el compañero de Ruidíaz en U. de Chile desbordó por izquierda cuanto quiso sin que Jaime Vásquez, Toño Gonzales o Christian Ramos lo pudieran detener.
Llegó el 3-0 a los 73’, anotado por Bryan Carrasco, pero el resultado final no demostró lo que pasó en la cancha. La goleada pudo ser más abultada. Con seguridad, el público tacneño que abarrotó las tribunas del Jorge Basadre terminó más enojado (desilusionado) que Markarián, el entrenador uruguayo que dirige a Perú y a quien hoy se le borró la sonrisa como a todos.