El saque del tenista estadounidense pegó en el ojo del árbitro de forma casual durante el partido ante Tsonga
De pronto, Mardy Fish sirvió su saque y un gran ‘oh’ retumbó en la arena de Wimbledon. La pelota, que viajaba a 186 km/h golpeó directamente en el ojo derecho de una juez de línea que se encontraba detrás del francés Tsonga.
Inmediatamente, el galo se acercó para auxiliarla, sorprendido por el fuerte pelotazo. Si bien esta no quiso abandonar el terreno de juego, el dolor no le permitió continuar arbitrando.
El pelotazo fue de forma casual. Al final, Tsonga derrotó al estadounidense por 4-6, 7-6(4), 6-4 y 6-4 en tres horas y 18 minuto.