¿Por qué la “U” quedó fuera de la Libertadores? Conozca siete razones

Un análisis de aquellos factores que le impidieron al cuadro merengue clasificar a la siguiente etapa del torneo continental

29 de abril del 2009

Ángel Hugo Pilares

1. LOS PARTIDOS QUE DEBIERON TERMINAR CON OTRO RESULTADO. Si todo el mundo celebró el heroico empate crema ante San Luis por 2-2 en México, hubo dos encuentros dentro de esta fase en que el equipo de Reynoso quedó en deuda y bien pudo, por trámite, sacar otro resultado: con Libertad en Asunción (la “U” le “paró el macho” a los guaraníes y cayó sobre la hora, cuando bien pudo haber empatado un encuentro clave), y con San Luis en Lima (el 0-0 de local ante un equipo que no fue superior siempre es un mal resultado). En dos partidos, los cremas cedieron tres puntos. Ojo, no hablamos de supuestos, sino de realidades: el empate en Paraguay estaba casi sellado y la victoria en el Monumental se caía de madura, si repasamos los goles perdidos por Calheira y Alva.

2. EL EQUIPO BASE. Afrontando dos torneos al mismo tiempo (el Descentralizado y la Libertadores), era lógico que el once de Reynoso sufriera un desgaste y que no pudiera repetir su equipo titular al menos una vez. Con tan poco tiempo en el cargo, una pretemporada corta y una seguidilla de partidos, el técnico crema no podía preparar un plantel que afrontara la Copa un día y al siguiente, el torneo local, sin sufrir -sea por lesiones o por cansancio- alguna baja.

3. EL RECAMBIO. La banca de la “U” no da sorpresas. Enio Novoa casi siempre ingresó en los segundos tiempos, Labarthe o Perillo entraron cuando la cuota de gol era escasa y Johan Vásquez reemplazó algunas veces a Solano, otras a Espinoza. A la “U” le faltaba un titular en el banco: Un jugador que le cambiara la cara al partido y otorgara más variantes a la pizarra del técnico cada vez que le tocara su oportunidad. ¿Mayer Candelo? ¿Donny Neyra? Nunca se sabrá.

4. LOS DELANTEROS DURMIERON. Los cinco atacantes que Universitario llevó a la Copa Libertadores (Perillo, Labarthe, Calheira, Orejuela y Alva) solo aparecieron en dos encuentros: ante San Luis en México y ante Libertad en Lima. En el resto de partidos, lo más criticado fue la ausencia de gol en los hombres de arriba (Solano marcó ante Libertad en Asunción y San Lorenzo en Lima). No por nada la “U” quedó afuera por diferencia de goles. Creer que con ellos se podía acceder a segunda fase sin problemas era una falacia. Sin embargo, el déficit económico del club bien pudo descartar el fichaje de un delantero más efectivo que los cinco actuales.

5. SIN SOLANO. Reynoso lo excusó anoche en Fox Sports diciendo que sabía cómo iba a ser el trámite del partido, que tenía metido en la cabeza que en los primeros minutos habría muchas fricciones y que eso le quitaría espacio a Ñol para hacer el fútbol que le conocemos. Tras su ingreso, Solano le dio a la pelota durante 26 minutos y luego, por una lesión, dijo adiós al partido (y a la Copa). Y le dejó a Reynoso una migraña del tamaño del estadio. ¿Por qué no lo puso antes? Ñol no es un salvavidas, pero con el partido quebrado por dos goles tan seguidos (21’ y 24’) le habría servido su destreza con la pelota para buscar el descuento en la primera mitad. Su ingreso hubiera significado mayor ambición en pisar el área rival, le habría dado volumen al ataque y, sobre todo, habría contagiado y convencido a sus compañeros para salir a jugar más adelante (y buscar un gol salvador).

6. SENTIRSE SUPERIORES. ¿Quién dijo que la “U” no clasificó? Un día antes del encuentro el público peruano daba cuenta de que la crema ya había pasado a la siguiente etapa. Sus dirigentes se referían a la Copa Libertadores en el mismo sentido, frotándose las manos -seguramente- porque los dólares que caerían al equipo crema por llegar a octavos aliviarían la delicada situación económica de Universitario. Sí pues, ya estaban clasificados. La cruz crema radicó en la mentalidad: entraron al campo sintiendo que estaban clasificados, pensando que Libertad era el Manchester United y que el San Luis mexicano era pan comido.

7. EL ORDEN TÁCTICO SIN PUNTILLAZO FINAL. Nadie le podrá decir a Reynoso que su equipo es desordenado. En el esquema del ‘Cabezón’ todos saben qué hacer y se dedican a ello con la disciplina de un soldado. Sin embargo, el cuadro crema es muy piadoso y evita darle el tiro de gracia a sus presas. Ante Libertad, de visita, le faltó malicia para cerrar el partido en un empate justo. Contra San Lorenzo, en el Monumental, Universitario jugó sus mejores 45 minutos en la Libertadores y ganó solo por 1-0. Algo similar pasó ante Libertad en Lima, cuando volteó el partido a un rival complicado que se hizo más difícil de lo que parecía por el trámite del encuentro.

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