Agréganos: Facebook | Twitter | Página de Inicio
26 de mayo del 2012 | 19 °C
Presupuesto para cinco programas estratégicos crecerá un 29% en 2 años. Se debe focalizar ayuda a regiones que la necesitan, sugiere analista
Por Iana Málaga/Juan Vargas
El Gobierno logró anotarse algunos goles en el cumplimiento de sus metas de alivio de la pobreza, pero ha dejado que se le pasen temas fundamentales como mejorar la eficiencia para la construcción de mayor infraestructura básica en el país y alcanzar los objetivos en materia educativa.
Federico Arnillas, presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, indica que el desempeño del Gobierno en los cinco programas presupuestales estratégicos (desnutrición crónica infantil, mortalidad materno-neonatal, aprendizaje, acceso a la identidad y acceso a servicios básicos y oportunidades de mercado) ha sido disímil.
“Los niveles de desnutrición crónica infantil han disminuido desde el 2007”, señaló Arnillas, quien también destaca que el Gobierno se ha preocupado por incrementar el presupuesto para el cumplimiento de estas metas.
Precisó que la asignación a estos cinco programas estratégicos será de S/.3.777 millones el 2010, 29% más que en 2008. Sin embargo, Arnillas dice que ha faltado focalizar el apoyo en las regiones que más lo necesitan como Huancavelica, Huánuco y Cajamarca.
Además, señala que deben redoblarse los esfuerzos para mejorar los indicadores de aprendizaje, de salud y de saneamiento básico en las áreas rurales.
EDUCACIÓN Y CARRETERAS
Precisamente, Luis Felipe Zegarra, subdirector del área de investigación de Centrum Católica, señala que para combatir la pobreza de manera eficiente y a largo plazo se requiere mejorar la competitividad de las personas.
“Infraestructura y educación son básicos. No basta con crecer a tasas altas ni con programas de alivio, se requiere mayores capacidades y carreteras”, señala Zegarra.
El bajo desempeño de las entidades estatales para realizar obras de infraestructura es uno de los temas que más preocupa al investigador.
“La falta de avance en esos temas provocó que el “boom” económico no haya favorecido la lucha contra la pobreza”, manifestó y, aplicando la misma lógica, pronosticó que la recesión actual tampoco empeorará de manera significativa la situación de los pobres.
Sin embargo, hay quienes temen que la situación podría complicarse si no se refuerza el accionar del Estado.
César Calvo, jefe del área de economía de la Universidad de Piura, indica que los shocks de corto plazo, como la actual crisis internacional, tienden a tener impactos de largo plazo entre los pobres, debido a que suelen derivar en decisiones transitorias (retirar a los hijos del colegio, no atender de inmediato problemas de salud, recorte de los alimentos de niños menores, etc.) que en realidad desencadenan consecuencias de largo plazo, por ejemplo, el retorno al colegio es improbable y difícil, los problemas de salud se pueden complicar, el desarrollo cerebral y físico de los primeros años de infancia es crucial e insustituible, etc.
LA LÍNEA ROJA DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO
Por Farid Matuk, economista y consultor de El Comercio
En julio del 2006 se publicó en este Diario un análisis con el mismo título. Al pasar más de tres años de la gestión del presidente Alan García, repetimos este ejercicio.
El hecho característico de este análisis es establecer una línea roja de crecimiento económico, de modo que cuando la economía crece por encima, la pobreza se reduce y viceversa. El valor establecido para esta línea es de 3,35% anual.
La pasada gestión presidencial recibió una economía en recesión, pero en junio de 2002 se cruzó el umbral de pobreza, lo que implicó su reducción. Luego el crecimiento se contrajo por debajo del umbral entre junio y octubre de 2004. En síntesis, la gestión anterior tuvo 15 meses en los que la pobreza creció.
La presente gestión presidencial, a diferencia, recibió una economía en expansión y que alcanzó un crecimiento máximo anual de 11% en setiembre de 2008, pero que se desplomó en más de 9 puntos a setiembre de este año.
El 2006 señalamos: “Estos auges artificiales de 1994 y 1986 [...] abren la interrogante de su sostenibilidad durante un quinquenio, en un entorno externo [...] incierto en el largo plazo”. Lamentablemente, el 2008 hubo de nuevo un auge artificial que hoy muestra su realidad y, con ello, un incremento de la pobreza desde junio pasado.
La meta para el Perú no debe ser crecer al 7%, como se suele decir, sino que nunca sea menor al 4%. Así, se garantizaría que la pobreza se reduzca sin pausa, porque la prisa es tan solo una ruta segura al despeñadero.
Lea aquí la columna completa de Matuk, incluye cuadro)