¿Quién le teme al gremio feroz?, por Gonzalo Carranza [Opinión]

Los gremios empresariales han tratado el Caso Odebrecht con pinzas y evitando expulsiones públicas

¿Quién le teme al gremio feroz?, por Gonzalo Carranza [Opinión]

El Caso Odebrecht ha puesto a la construcción de infraestructura pública en el ojo de la tormenta. (Foto: Archivo El Comercio)

“Cámara de Comercio expulsa a corrupta Odebrecht” y “Gremio de empresas constructoras expulsa a Odebrecht tras denuncias”. Ambos son titulares recientes, pero no aparecieron en el Perú, sino en Panamá y Colombia. 


En el Perú, Odebrecht, sus subsidiarias y los consorcios que ha liderado han sido parte de varios gremios. Uno de los más importantes es la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN). Ejecutivos de Odebrecht como Jorge Barata y Raymundo Serra fueron miembros de su consejo directivo. 

La semana pasada, un comunicado de AFIN deslindó con la atribulada firma brasileña. “Ninguna empresa de Odebrecht ni ninguna otra empresa imputada en el caso Lava Jato o consorcio controlado por estas firmas está asociada a AFIN”. 

Pero nada en el texto indicaba una expulsión u otro tipo de sanción por los hechos de corrupción confesados por esta compañía. ¿Acaso Odebrecht había simplemente renunciado a su membresía en AFIN?

El gremio aclaró a este Diario que Odebrecht Latinvest  fue “desafiliada” el 7 de diciembre, días después de que su matriz publicara un comunicado aceptando conductas impropias. 

En enero de este año, cuando ya se conocía la confesión de Odebrecht de haber pagado sobornos en el Perú, AFIN desafilió también al consorcio Gasoducto Sur Peruano (GSP), formado por Odebrecht, Enagás y Graña y Montero. Otros consorcios en los que Odebrecht ha firmado compromisos de venta de sus acciones o es socio minoritario -H2Olmos y Rutas de Lima- aún son parte de AFIN. 

El gremio de la infraestructura explicó a este Diario que en los procesos de desafiliación aplicó su Código de Conducta y de Principios, y siguió los procedimientos establecidos en su Reglamento.

Mientras tanto, el viernes por la noche se supo que GSP también fue separado de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, aunque sin comunicado oficial a la prensa ni expresión de causa.

¿Por qué los gremios no difunden estas decisiones con mayor ahínco? ¿Por qué el reglamento de AFIN no contiene la figura de “expulsión” sino la de “pérdida de la calidad de asociado” como castigo más severo? La lógica gremial, me dice un dirigente off the record, es que su vocación es ser promotores de la inversión y de las buenas prácticas, no perseguidores de faltas y delitos.   

Hace unas semanas, el presidente de la Confiep, Martín Pérez, dijo que el caso Odebrecht debía llevar a “repensar muchas cosas”. Aquí parece haber unas cuantas.


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