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Los jóvenes ejecutivos que lideran las empresas de su familia

Luego de haber asumido puestos estratégicos en sus compañías, estos ejecutivos han asumido el puesto dejado por sus padres

Los jóvenes ejecutivos que lideran las empresas de su familia

(Fotos: Archivo El Comercio)

El Perú es uno de los países que se caracteriza por que la mayoría de sus empresas tiene una raíz familiar. El padre o madre senta las bases del negocio y es la segunda generación la que, luego de llevar estudios afines al rubro en el que se maneja, lleva a la compañía a un siguiente nivel: el de la profesionalización.

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En la industria de consumo masivo encontramos muchos de estos casos. En este conteo hemos seleccionado los casos más resaltantes.

Johnny Lindley Suárez- Corporación Lindley

Desde siempre, su destino fue ocupar el mismo asiento que sus antecesores. Johnny pudo cambiar esto, pero no lo hizo. Asumió la gerencia general de la firma peruana en el 2007 con la misma fuerza y convicción que lo hicieron su padre y su abuelo. A sus 39 años, el ejecutivo está próximo a alejarse de este cargo -y quedarse en la presidencia- luego de sentar las bases para el crecimiento de la firma para los próximos años con la construcción de tres megaplantas con una fuerte inversión por detrás.

Recién graduado como administrador de la American University y el Bentley College, Lindley estuvo en uno de los momentos más importantes de la empresa familiar: la venta de su buque insignia Inca Kola. Si don José Robinson (su bisabuelo) representó la etapa fundadora, don Isaac (su abuelo) le dio la visión empresarial, y su padre, Johnny, selló la alianza con Coca-Cola Company, Johnny hijo tuvo la misión de construir una nueva etapa de la empresa como embotellador único del gigante estadounidense y acompañarlo en sus planes de hacer crecer el mercado de bebidas local. Su meta: hacer de Corporación Lindley la más grande operación del sistema Coca-Cola en Sudamérica

Janine Belmont- Yanbal Internacional

Yanbal resultó de un juego de palabras que su padre, Fernando Belmont, hizo con el nombre de su hija. Ese pudo ser un presagio de que seguiría sus pasos. Comenzó a los 7 años siendo vendedora y hoy, a los 49, es presidenta ejecutiva. Líder nata, Janine es la responsable del fuerte crecimiento de la corporación, gracias a su capacidad de escucha y apertura a nuevas ideas.

Cuando en el 2011 Fernando Belmont dejó la presidencia de Yanbal Internacional, se sabía que Janine ocuparía su lugar. Ella lo había acompañado en todo el proceso de crecimiento de la corporación: desde su afianzamiento en el mercado local hasta la salida a otros países como Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Venezuela, México y España. Sus estudios de Economía en la Universidad de Georgetown reforzaron todos los conocimientos que aprendió desde niña en el negocio familiar. Siguiendo la visión de su padre, en su primer año como presidenta ha consolidado la estructura corporativa y las operaciones actuales con miras a poder duplicar el negocio en los próximos 5 años. Janine tiene la misión de ingresar a nuevos negocios y países y la de convertir a Yanbal en la décima empresa de venta directa en el mundo. Nada menos.

Claudio Rodríguez- Gloria

A sus 34 años, este ejecutivo es el principal responsable del proceso de reestructuración coporativa de Gloria y sus opiniones tienen un fuerte peso dentro del directorio de las empresas del grupo.

Luego de formarse en el extranjero, Rodríguez ingresó a la empresa familiar a los 28 años y es la mente detrás del diseño de las estrategias de la firma en sus pretenciones de ser los líderes de la región en el rubro de alimentos y alcanzar una facturación- como grupo- de US$5 mil millones para el 2015. Y van por buen camino, en los últimos años la compañía ha estado con un ritmo agresivo de compras en varios países de la región. Solo este año Gloria ha pagado US$86 millones por cinco empresas en Colombia del rubro de lácteos.

Los hermanos Añaños Alcázar- Industrias San Miguel

Jorge Añaños en asociación con sus padres y sus suegros fundó la Embotelladora Asamblea cuna del producto estrella de la familia Kola Real. Luego de 26 años, el matrimonio Añaños Alcázar ha llevado adelante el crecimiento e internacionalización de su empresa de bebidas Industrias San Miguel (ISM) en compañía de sus cuatro hijos: Arturo, Cintya, Britt y Hans.

Tras ocupar puestos claves en la organización, estos cuatro jóvenes (cuyas edades no pasan de los 35 años) están al frente de las operaciones de ISM. Cintya es la gerente general de Perú, Britt es la está al frente de ISM Brasil; Arturo es el gerente general de República Dominicana, y Hans es el director de proyectos de desarrollo y expansión de ISM. La meta de los hermanos es que la firma familiar logre facturar US$600 millones para el próximo año. ¿Lo lograrán?

Los hermanos Ikeda - San Fernando

En medio de una situación económica difícil, el inmigrante japonés Julio Soichi Ikeda buscaba un trabajo con el que pudiera solventar a su familia. En 1948, inició una empresa de crianza de patos surquillo con 35 patas madres.

Ya para la década del sesenta, sus cuatro hijos (Julio, Máximo, Alberto y Fernando) estuvieron fuertemente involucrados en la empresa y juntos construyeron una de las firmas más importantes del rubro de alimentos: San Fernando.

Hace cinco años la familia Ikeda -liderados por Julio hijo- decidieron poner sus baterías en dejar de ser solo productores de pollos para lanzar productos elaborados que les permitieran tener un crecimiento estable con miras a a convertirse en una multinacional para el 2025 y alcanzar una facturación de S/.3 mil millones el 2015. Para ello, los hermanos se alejaron de las gerencias (en el 2009) para estar en el directorio y ceder estos puestos a ejecutivos de gran trayectoria los cuales llevaran a la empresa al siguiente nivel. Y todo parece indicar que van bien encaminados.

Bonus track: los hermanos Añaños Jerí - Aje

Aunque Jorge, uno de los hijos del matrimonio Añaños Jerí, fue junto con sus padres quien inició el camino de la familia en el negocio de bebidas, fueron sus hermanos quienes -liderados por Ángel- quienes llevaron a Kola Real fuera de Ayacucho hacia otras ciudades del interior del país. 

Con esta estrategia,  en 1991, la familia arma un protocolo en el que deciden que el Grupo Aje (una conjugación de las siglas de los apellidos Añaños Jerí) operara en el centro y norte del país, mientras que Embotelladora San Miguel (luego ISM) del matrimonio Añaños Alcázar haría lo propio en el sur. Entre los seis hermanos se distribuyeron la propiedad, además, de las tres marcas de la familia: Kola Real, Sabor de Oro y Cielo. 

En los últimos años, los cinco hijos de Eduardo y Mirtha Añaños no solo han expandido las operaciones de la empresa dentro del Perú, sino también fuera. Hoy Aje está en más de 20 países, siendo la trasnacional peruana más grande.

Cabe mencionar que hace algunos años, los hermanos decidieron ser los únicos de la familia que estarían y estarán en la empresa para evitar problemas de sucesión en un futuro, lo cual denota -según muchos especialistas- que se han tomado en serio convertir Aje Gorup en una empresa profesional.