"¿Fin de la productividad?", por Gustavo Yamada

No, yo también creo que van a seguir generándose enormes ganancias de productividad gracias a esta revolución tecnológica

"¿Fin de la productividad?", por Gustavo Yamada

(Foto: Archivo El Comercio)

GUSTAVO YAMADA
Decano de la U. del Pacífico

TED es una de esas páginas de Internet imperdibles para aprender algo nuevo de la frontera del conocimiento, cada día, en forma didáctica y gratuita. Empezó con conferencias presenciales hace 30 años, pero desde el 2006 ha acumulado cerca de mil videos de 10 a 20 minutos sobre ciencias, artes, educación, tecnología, desarrollo, entretenimiento, entre otros interesantes campos.

Precisamente a través de TED llegué a un fascinante debate sobre el futuro crecimiento de la productividad. Por un lado, Robert Gordon, connotado macroeconomista de la Northwestern University, plantea que la actual revolución en tecnologías de información no genera los impactantes saltos en productividad que sí lograron los grandes inventos de los últimos dos siglos (energía eléctrica, motor a combustión, agua potable y desagüe, entre otros).

Gordon se muestra pesimista acerca de las tendencias de la productividad en el mundo y, sobre todo, en Estados Unidos, que suma a los problemas de su demografía, brechas educativas, desigualdad y elevada deuda pública. Acaba su presentación proponiéndonos un dilema muy gráfico: si tuviéramos que escoger entre acceder al inodoro o contar con un smartphone, ¿con cuál nos quedaríamos?

Por el contrario, Erik Brynjolfsson, destacado economista de la información y tecnología del MIT, señala que estamos en los inicios de la conversión de esta revolución fundamental de tecnologías de computación en mayores y mejores bienes y servicios. La evidencia de revoluciones tecnológicas anteriores muestra que hay un período de maduración de varias décadas desde que ocurren las invenciones básicas hasta su masificación en innovaciones comerciales y su generalización en todas las organizaciones y procesos productivos.

Las ventajas de la era actual serían que es digital (los bienes y servicios digitales se pueden reproducir y entregar simultáneamente millones de veces a costo marginal casi nulo y sin perder un ápice de calidad), exponencial (como lo demuestra el incremento en la capacidad de almacenamiento y procesamiento de información en aparatos cada vez más minúsculos) y combinatoria (las nuevas innovaciones se montan sobre las innovaciones anteriores).

De hecho, toda esta columna ha sido posible gracias a la revolución de la información. De manera gratuita e instantánea me puedo enterar de la frontera del conocimiento y aplicarla a mis quehaceres de enseñanza, investigación y divulgación. Mucho del nuevo valor provisto por estos servicios gratuitos está sucediendo tan rápido que ni siquiera ha habido tiempo suficiente para diseñar metodologías de inclusión dentro del PBI convencional (que considere todo el valor para los ciudadanos de las descargas gratuitas e ilimitadas de videos, páginas, audios, y aplicaciones que pueden ser educativos, informativos o de puro entretenimiento).

La mayor parte de los asistentes a este debate estuvo de acuerdo con Brynjolfsson. Yo también considero que van a seguir generándose enormes ganancias de productividad gracias a esta revolución fundamental en el modo en que nos comunicamos, adquirimos y aplicamos conocimiento a todos los sectores productivos y ámbitos de la vida.

Y usted amigo lector, ¿qué opina? Mientras tanto le recomiendo que se dé una vuelta por TED con frecuencia para seguir aprendiendo, ganando productividad y empleabilidad.