Lo que se hace con una mano se borra con la otra [Opinión]

El economista Luis A. Arias afirma que el principal problema es lograr el financiamiento para el plan de reactivación

Lo que se hace con una mano se borra con la otra [Opinión]

(Archivo El Comercio) El plan para reactivar la economía dependerá de la recaudación.

Luis Alberto Arias

El Gobierno ha anunciado un plan de estímulo fiscal para el 2017. El plan involucra al menos S/6.600 millones adicionales*, casi un punto del PBI. El plan se lanza en un contexto en el que las proyecciones de crecimiento del PBI se están ajustando a la baja por tres meses consecutivos. Dos son los aspectos relevantes para evaluar: la pertinencia de las medidas del plan y el financiamiento de las mismas. 
Respecto a la pertinencia, el plan consiste en seis medidas, tres de ellas las más importantes para el 2017: la reducción de la carga tributaria por la contribución a Essalud a empresas que contraten trabajadores de 18 a 29 años, el crecimiento de 15% en la inversión pública y un programa de crédito a mypes por S/1.100 millones. 
No cabe duda de que las dos últimas van en la dirección correcta porque, de concretarse, lograrían un impulso en la demanda agregada y, consiguientemente, en el crecimiento del PBI. 

 


La medida que, desde mi punto de vista,  causa mayor controversia es la eliminación de la carga tributaria a Essalud que las empresas deben aportar cuando contratan a un trabajador. La medida tiene como objetivos reducir la informalidad e impulsar el empleo juvenil. Dado que el MEF utilizaría los recursos de los impuestos generales para financiar el “hueco” en Essalud, si el Congreso aprueba esta medida, todos los contribuyentes financiarán lo que dejen de aportar las empresas grandes, medianas y pequeñas.


Mi primera objeción es por qué se subsidia a las grandes empresas si la informalidad está principalmente en la microempresa. Mi segunda objeción tiene que ver con la pérdida de eficiencia que la medida generará en la economía: el Gobierno estaría reduciendo el costo laboral de los jóvenes y aumentando relativamente el costo laboral de los no tan jóvenes. Las empresas, de todo tamaño, reducirán sus costos laborales sustituyendo unos por otros (simple efecto sustitución). El empleo no necesariamente aumentará y la informalidad tampoco se reducirá. La medida además establece que el “subsidio” durará tres años para cada trabajador. Es decir, al cabo de ese tiempo, el joven ya no será rentable y será sustituido por otro joven. 


El problema mayor, sin embargo, está en el financiamiento de estas medidas. Dado que el MEF ha anunciado que la meta del déficit fiscal para este año se mantiene en 2,5% del PBI, el monto a financiar requiere que la recaudación aumente en un punto porcentual del PBI. Al respecto el MEF ha señalado que se espera que la recaudación aumente en S/4.000 a S/5.000 millones y que de allí saldrá el financiamiento. Esto es un error. Aun si se recaudaran los S/5.000 millones adicionales, el financiamiento de todos los demás gastos se mantendría congelado, lo cual implicaría una reducción de estos gastos en 3% en términos reales. Así, lo que se hace con una mano se borra con la otra.


Por ello, el problema de fondo sigue siendo que la recaudación aumente. En los dos primeros meses del año la recaudación tributaria ha caído 5% en términos reales. Se confirmaría que la reforma tributaria va a tener problemas en formalizar y en aumentar la recaudación. No cabe duda de que el Gobierno desperdició una gran oportunidad y el plan podría hacer agua. 

 

*Comprende S/5.500 millones de recursos públicos, principalmente a través de inversión pública, y S/1.100 millones del programa de crédito a mypes.


Tags relacionados

Gobierno

Sunat