Exalmar acusa a gremio pesquero por trato discriminatorio

Tras ser expulsada de la Sociedad Nacional de Pesquería, empresa evalúa presentar una denuncia judicial

Exalmar acusa a gremio pesquero por trato discriminatorio

MARIENELLA ORTIZ

Luego de que la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) retirara de sus filas a Exalmar, por supuestamente comprar pesca negra, este parecía un capítulo cerrado para el gremio. Sin embargo, la familia Matta, dueña de la pesquera en mención, evalúa interponer una denuncia judicial contra la SNP por considerar que han sido afectados sus derechos constitucionales.

Si bien un gremio empresarial se rige por sus reglas internas, Rossana Ortiz, gerenta general de Exalmar, afirmó en entrevista a este diario que lo ocurrido aquí es como cuando un club separa a uno de sus asociados sin que existan razones de peso para hacerlo. “He enviado el viernes un pedido de reconsideración al gremio, sin embargo, hoy publican un comunicado en el que este insiste en su posición inicial. Vamos a evaluar en un par de días una medida judicial”, señaló.

En este caso, el club de los más grandes pesqueros del país decidió a finales de febrero expulsar a Exalmar, pues la acusó de comprar anchoveta a embarcaciones con permisos obtenidos vía mandatos judiciales. Cabe recordar que, al término del 2010, los socios de la SNP acordaron que no realizarían este tipo de compras.

Ortiz señaló que Exalmar adquirió anchoveta de dos embarcaciones, pertenecientes a la empresa Faenas Pesqueras SAC, de nombres Jamil y Pontevedra. Esta misma empresa tiene una tercera nave de nombre Bibaco 24, que trabaja con una medida cautelar.

Al respecto, Richard Inurritegui, presidente de la SNP, argumentó que las tres naves trabajan asociadas, por lo tanto, están vinculadas.

Sin embargo, Ortiz refutó este punto y aseguró que las naves pescan individualmente. Por lo tanto, Jamil y Pontevedra no se encuentran en opinión de la empresa en la lista de embarcaciones con mandatos judiciales 2006-2011. A ello añade que otras empresas como TASA y Pesquera Diamante también vienen adquiriendo anchoveta a las embarcaciones de la empresa de Oscar Peña, quien tiene a la polémica embarcación Doña Licha II navegando por el mar con una medida cautelar. Bajo ese mismo concepto, Ortiz afirmó que también debió castigarse a estas empresas.

En respuesta, Inurritegui afirma que en otros casos en que se identificaron descargas indebidas, las empresas fueron notificadas y la situación cesó de inmediato. “En el caso de Exalmar las descargas fueron frecuentes”, sostuvo.

Ortiz lamentó que se utilice la palabra frecuente. Señaló que ellos compran anualmente 300 mil toneladas a terceros, lo que representa el 5,25% de la cuota general. “De las embarcaciones de la empresa Faenas Pesqueras hemos comprado 980 toneladas. Por un volumen tan pequeño no vamos a mancharnos. Tenemos una lista limpia de empresas a las que compramos”.

LICENCIA EN VENTA
Todo indica que el escenario de desavenencias entre la pesquera y el gremio se agravó con la aparición de Pesquera Mar, que obtuvo por la vía judicial un reconocimiento de restitución de cuota que ascendería al 0,5% del total.

Una semana antes de la expulsión oficial de Exalmar, Pesquera Mar, de los hermanos Saavedra Montero, obtuvo una resolución directorial del Ministerio de la Producción para poder comenzar a pescar. Al parecer, esa nueva cuota se tomará del fondo de contingencia (un porcentaje de 0,6% de la cuota general que se deja para emergencias). Con ello, se acabará en la práctica dicho fondo.

Exalmar ha recibido el ofrecimiento de compra de esa cuota, que se valoriza en unos US$50 millones. En tanto, la SNP ha puesto en duda la resolución judicial en última instancia en favor de esa pesquera. “Hubo una serie de irregularidades detrás de la resolución, creemos que se debe investigar. Además, a la familia de Pesquera Mar se le indemnizó en algún momento”, señaló Inurritegui.

Lo que vuelve más compleja esta situación es que los derechos de pesca de los hermanos Saavedra Montero estuvieron en manos de la primera pesquera del país, Tecnológica de Alimentos (TASA), y de RH Administración, del ex ministro de Pesca, Javier Reátegui.