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Hacer ejercicio también es bueno para su bolsillo

El sedentarismo sale caro: ahorre en transporte y en gastos médicos al llevar una vida más saludable

MIGUEL ÁNGEL FARFÁN.

Es durante el dolor, en ese momento en el que algo se quiebra por dentro o una enfermedad aparece para recordar la vulnerabilidad del cuerpo, cuando los lamentos aparecen. ¿Y si hubiera comido mejor, dejado el cigarro, practicado un deporte en esos tiempos muertos que ya no volverán? La inactividad física ocasiona, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud , casi tres millones de muertes por año: un 6% de las vidas que se acaban de forma prematura es resultado del sedentarismo. La cardiopatía isquémica (producida por un mal suministro de oxígeno al corazón), diabetes y algunos tipos de cáncer son las consecuencias más comunes.

Vea aquí una infografía sobre la inversión en salud que puede realizar para ahorrar.

En el Perú, según el Ministerio de Salud, apenas una de cada diez personas practica un deporte de forma cotidiana. Los demás sufren males como los mencionados. Los efectos son muchos: lamentos y dolor en quienes lo padecen, altos costos para las familias y el Estado por los tratamientos.

Unos investigadores de la Universidad de Los Andes (Colombia) se preguntaron si los gastos por hacer deporte, específicamente por manejar bicicleta, serían mayores a los que se tienen por curar los males que ocasiona la inactividad. En Bogotá, donde los domingos hay 121 kilómetros de ciclovías, se descubrió que la inversión anual de la gente que pedalea es de casi un millón de dólares. En contraste, los costos por los tratamientos contra las enfermedades causadas por el sedentarismo superaban los US$3 millones. “La inactividad física es responsable de entre el 2% y 6% de los gastos mundiales en cuidado de la salud”, dice Miguel Malo, consultor de la Organización Panamericana de la Salud. Aunque sea un cliché, siempre será más barato prevenir que lamentar: o hacer ejercicio que pagar las cuentas de la clínica.

VA PEDALEANDO
A los 16 años, Octavio Zegarra cambió la forma de moverse. Vivía en Caracas, Venezuela, y viajaba mucho por la ciudad. La bicicleta se convirtió en su mejor medio de transporte. Ya en Lima, él iba en dos ruedas al lugar que fuera: incluso desde su casa (en Jesús María) hasta su trabajo (en La Molina). Esto significaba también un ahorro económico, pues no pagaba los S/.15 por viaje que le costaría un taxi. Se embolsaba S/.600 al mes.

Su inversión requerida en tener una bicicleta (ahora tiene cuatro) nunca fue mucha: entre S/.600 y S/.700. Esto gracias a su interés por armar un vehículo por su cuenta: buscaba el armazón, el timón, el asiento, las llantas y los pedales para acoplarlos a su gusto. Si hubiera comprado una bicicleta (en las tiendas se ofrecen las montañeras y casi no se encuentran las urbanas, que son más livianas y ayudan a tener una postura erguida), habría tenido que pagar hasta cuatro veces más.

Zegarra desde hace tres años es director de Cicloaxión, un colectivo de personas que promueven el uso de la bicicleta dentro de la ciudad. Por semana, es común que pedalee diez horas. “Es una actividad ecológica, que no requiere mucho dinero”, dice. Fuera de los gastos que supone comprar implementos nuevos (alrededor de S/.1.000 entre la bicicleta y los artículos de protección), el mantenimiento anual que les hace a sus equipos no supera los S/.100. Tampoco gasta en gimnasio ni en los problemas de salud cotidianos. Desde hace 10 años no se enferma.

VIDA EN LÍNEA
Ernesto Cavelier y Daniel Muro Izquierdo aprendieron a patinar a los 9 años. Ahora se desplazan sobre ocho ruedas al menos dos horas diarias. Van a hacer compras, visitar amigos, trabajar, estudiar o incluso pasear a sus mascotas en patines. “Te quita el estrés y ayuda a quemar calorías. Con mi rutina quemo como 600 calorías diarias”, dice Muro. “Fortalece el pulmón y el corazón. Hace que te sientas bien”, dice Cavelier. Ambos gastan S/.370 cada seis meses en los requerimientos necesarios para practicar el deporte.

En el 2008 Muro y Cavelier fundaron Patina Perú, un grupo de aficionados al patinaje en línea que ahora tiene cerca de 2.000 miembros. Su labor es el fomento de esta actividad y para ello realizan actividades todos los domingos durante las mañanas (en la Av. Arequipa y en El Pentagonito de San Borja). Dicen que en los últimos años la práctica de este deporte ha crecido y que eso es evidente en los jóvenes: hay colegios que incluyen en sus cursos el patinaje y muchos padres los inscriben en academias.

El patinaje requiere una inversión importante al inicio. Si se suman todos los gastos por los equipos (patines y accesorios de seguridad), el monto va entre los S/.1.000 y S/.1.500. El principal gasto son los patines, cuyo precio va desde S/.400 hasta S/.900. Aunque hay dos opciones menos costosas a corto plazo: comprar los hechos en Asia (S/.100 en promedio) o alquilarlos en tiendas o escuelas (entre S/.10 y S/.15 por hora). Si alguien quiere tomar clases, los profesores llegan a cobrar S/.20 por hora.

NADAR SOLO
Tres veces por semana, Piero Peirano conduce desde su oficina en San Isidro hasta un club en Monterrico y se zambulle durante una hora en la piscina del lugar. Aprendió a nadar hace más de diez años, pero recién lo hace con disciplina desde el 2010. Los cambios en su cuerpo han sido notorios: ha subido seis kilos (le faltaba masa muscular) y tiene mayor equilibrio, disciplina y un mejor estado de ánimo. Su inversión en equipos no es nada onerosa, apenas S/.100 para comprar lo necesario. Sin embargo, el costo de la piscina y del instructor supera los S/.250 por mes, más de lo que cobra un gimnasio, pero con mayores beneficios: la natación ejercita los brazos, las piernas, los pulmones y el corazón.

La actividad física desencadena una serie de mecanismos beneficiosos para el cuerpo. El doctor Malo los explica así: “Reduce la presión arterial, eleva lo que se llama el colesterol de alta densidad, disminuye el índice de lesiones, mejora la salud mental y elimina el estrés”. Y a veces, lo que es mejor, previene los gastos por enfermedades.