24 de abril del 2014 24 °C

La mujer peruana es la más emprendedora de la región, según el BID

Estudio del organismo interamericano halló que las peruanas en comparación con los hombres —y a diferencia de otros países observados— tienen una mayor tasa de emprendimiento

La mujer peruana es la más emprendedora de la región, según el BID

Una realidad que no sorprende a algunos: la mujer peruana tiene una tasa de emprendimiento mayor a la del hombre, en contraste con la mayoría de países de la región, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La especialista en género y desarrollo de dicho ente, Claudia Piras, dijo a Andina que en las microempresas y empresas de mayor tamaño “la mujer tiene una mayor presencia que los hombres como empresaria”.

“En el Perú hay una mayor proporción de mujeres emprendedoras o empresarias que hombres emprendedores, cuando en la región es al revés”, manifestó. El indicador a favor de la mujer peruana es uno de los hallazgos del estudio “Oportunidades y Barreras a la Mujer en América Latina”, un análisis de empresas de distintos países de la región y de hogares, a fin de diferenciar las empresas lideradas por mujeres y hombres y sus niveles de rentabilidad.

MENORES VENTAS
En casi todos los países de la región, se halló que las empresas de mujeres son más pequeñas en ventas, dimensión y valor de los activos, en buena parte por los menores niveles de formación que tienen las mujeres en términos de “gestión empresarial y conocimiento financiero”.

Asimismo, y debido a las responsabilidades de las mujeres en el cuidado del hogar y los hijos, estas empresarias buscan flexibilidades en sus negocios que se traducen en un “costo en el número de horas que dedican a la actividad empresarial”.

Otra barrera para las mujeres en el ámbito empresarial, para hallar financiamiento, son las garantías que ofrecen, generalmente de menor valor que las de los hombres.

RECOMENDACIONES PARA MUJERES
Entre estas, facilitar el acceso a las herramientas del capital humano y activos que les permitan acceder a mayor conocimiento y financiamiento, respectivamente. Asimismo, se requiere un mercado laboral más flexible que permita una mejor inserción de las mujeres.