EL NOMBRE SÍ IMPORTA
Surco, San Borja y La Molina hacen correcciones en sus jurisdicciones
Por Andrea Castillo Calderón
¿Le gusta el nombre de su calle? A simple vista, el tema pareciera no tener mayor trascendencia, pero para muchos puede ser motivo de preocupación, más en la Gran Lima, donde los cambios en la nomenclatura ocurren de un momento a otro.
Quienes visitan la capital por primera vez o regresan después de cinco años pueden notar el cambio. Desde el 2002, municipalidades como Surco, La Molina y San Borja cuentan con el mayor número de acuerdos de concejos que aprueban la modificación de nomenclatura de parques, urbanizaciones, calles y jirones, según reporta el Instituto Peruano de Administración Municipal.
Hugo Gambetta, jefe de Catastro de San Borja, aseguró que, gracias a un proceso que comenzó en el 2001, se ha resuelto los problemas de duplicidad y superposición en las calles de las urbanizaciones Córpac y Mariscal Castilla. Pero no todos los vecinos están contentos con las nuevas denominaciones (en la otrora Calle Diez no les gusta Doctor Valmore Roncala).
En Jesús María, la avenida Gregorio Escobedo tampoco es la misma. Sus tres primeras cuadras (según la Ordenanza 233 de la Municipalidad de Jesús María del 22 de julio último) ahora se llaman avenida Giuseppe Giribaldi. Las cuadras restantes seguirán con el nombre original a partir de la esquina con la avenida Huiracocha, sobre la cual hay una resolución pendiente de aprobación para denominarla Fernando Belaunde Terry.
Pero no siempre las modificaciones son bienvenidas. Hay zonas de la capital donde la fuerza de la costumbre, de uso o el sentido histórico mantienen el nombre original de las calles, jirones y avenidas. Eso ocurre en el Centro de Lima con la avenida Wilson, que para el común de la ciudadanía siempre será Garcilaso de la Vega. Otro tanto sucede en Pueblo Libre, cuyos vecinos siguen llamando Benigno Cornejo a la calle Necochea, Santa Rosa a la avenida Toledo y Ugarteche a la avenida Túpac Amaru.
RESTITUCIONES
En otras zonas, los vecinos insisten en recobrar oficialmente el nombre original de sus calles. En abril último, la administración del alcalde de Barranco, Antonio Mezarina, dejó sin efecto el acuerdo de concejo del 2006, por el cual la gestión anterior denominó Malecón Mario Vargas Llosa al tradicional Malecón Paul Harris. "El cambio de nomenclatura no significa ningún rechazo u observación al gran escritor Mario Vargas Llosa, sino que obedece a un asunto estrictamente administrativo", señala el Acuerdo de Concejo 018-2007-CDB.
Los vecinos de la calle Casa Blanca de la urbanización La Planicie de La Molina también quieren recuperar el nombre original del lugar donde residen, que hace dos años pasó de Las Palmeras a Casa Blanca para resolver un problema de duplicidad de nomenclatura con otra urbanización del distrito. La oficina de Participación Vecinal de La Molina deberá verificar si el resto del vecindario está de acuerdo con el pedido para darle trámite.
¿Y usted, está de acuerdo con el nombre de su calle?
MÁS DATOS
4En Lima hay más de 17.000 calles, pero es difícil saber cuántas tienen nuevo nombre.
4La información se actualiza por zonas cada dos años por las empresas que elaboran planos y guías de calles.
4"Lima cambia todos los años, especialmente en la periferia, y no siempre los concejos brindan buena información", dice Jorge Bustamante, gerente de Lima 2000, que elabora guías de calles.
Más información: Punto de vista: Se necesita un sistema unificado