CUANDO LA ANSIEDAD DESBORDA LA REALIDAD

Cónsul boliviano cree en inminente salida al mar

Vicecanciller chileno saluda buenos deseos, pero desmiente tal nivel de acuerdo con país vecino

Por Moisés Ávila Roldán, Corresponsal

SANTIAGO DE CHILE. Un noviazgo que debe terminar en matrimonio. Ese es el nivel de relación que, según el cónsul boliviano en Santiago, Roberto Finot, tiene su país con Chile. Es más. De acuerdo con su opinión, ambas naciones están muy cerca de lograr un acuerdo histórico que permita no solamente dar solución a su demanda de salida marítima sino también la restitución de las relaciones diplomáticas suspendidas desde 1978.

"Estamos en una especie de noviazgo que debe terminar en matrimonio y el tema del divorcio no está presente () Si la suegra (en alusión al Perú) no acepta, el matrimonio igual se hará. Si ella acepta, el matrimonio se enriquece", señaló eufórico Finot.

Aseguró que Bolivia y Chile estuvieron a punto de alcanzar un pacto en diciembre del 2006, pero este se diluyó. La Paz insiste en que Chile le conceda un corredor soberano en Arica hacia el Océano Pacífico, hecho que, espera, pueda contar con el beneplácito del Perú. En esa línea, Finot invocó a no pensar que su país busca en ese territorio una soberanía bajo conceptos decimonónicos.

"El canciller peruano García Belaunde ha asegurado que el Perú no será un obstáculo si es que se presentara una solución. Él lo ha dicho. Tampoco podemos pedirle más", señaló.

Sin embargo, el vicecanciller chileno Alberto Van Klaveren, aunque saludó los buenos deseos del cónsul altiplánico, aclaró que sus afirmaciones no corresponden al estado de avance de las negociaciones entre ambos países.

El Tratado de 1929 estipula que si Chile concede a un tercer país territorios que fueron peruanos, necesariamente tienen que acordarlo los dos países. Es decir, si la salida al mar para Bolivia se da por Arica, el Perú tiene que dar su consentimiento.