HUYE DE LAS JUSTICIA.
el dato
Herminio Porras Oroya, cabecilla de los invasores del mercado de Santa Anita, podría estar escondido en un asentamiento humano de este mismo distrito, según informes recibidos por la Oficina Regional de Inteligencia de la Séptima Dirección Territorial de Policía.
Porras, quien permanece prófugo desde hace dos meses, es buscado por tres equipos de investigadores que se dedican a tiempo completo a esta tarea.
Según reveló El Comercio recientemente, el comando de la policía ha decidido ascender de manera inmediata a los efectivos que logren su captura.
Algunos de los desalojados manifestaron ayer, airados, su deseo de que la policía lo detenga pronto y de que sea castigado.
Varias de las personas que adquirieron lotes en el terreno conocido como Tierra Prometidahan denunciado a Porras por estafa ante la fiscalía de Santa Anita. Otros han señalado que tienen la intención de hacerlo, debido a que invirtieron fuertes sumas de dinero en una propiedad que no podrán reclamar como propia.
NEGOCIO SUCIO
Según testimonios recogidos por este Diario, Porras habría cobrado en algunos casos más de diez mil dólares por lote. Funcionarios de Emmsa calculan que el invasor habría ganado, en total, un millón y medio de dólares negociando con el terreno usurpado.
Los ocupantes expulsados reiteraron que las transferencias se hicieron mediante contratos avalados en diversas notarías. Estos documentos figuran entre las pruebas presentadas contra Herminio Porras.
Aparte de él, han sido comprendidos en las denuncias por estafa su hijo Robinson Porras Patilla, la esposa de este, Janeth Vallejos Arévalo, y Dora Martín, quien fungía de secretaria. Porras tiene orden de captura por los presuntos delitos de posesión de armas, asociación ilícita para delinquir, exposición de personas al peligro y secuestro.
Ya estuvo preso
En marzo del año pasado, el Poder Judicial condenó a Porras a cuatro años de prisión condicional por el delito de usurpación. Antes, ya había pasado un breve tiempo en la cárcel y cumplió también arresto domiciliario.