CRISIS. Enfermos y divas
El ego de Shicoff, las cuerdas vocales de Netrebko, el tobillo de Kasarova, la crisis de Villazón y las disculpas de Garanca: Toda una serie de cancelaciones causan serios problemas en Salzburgo
SALZBURGO [DPA]. Una serie de cancelaciones inesperadas ha creado malestar en el prestigioso festival de ópera de la ciudad natal de Mozart. Por esta razón, el nuevo director artístico, Jürgen Flimm, consiguió a toda prisa sustitutos de nivel al menos igual al de los astros enfermos o indispuestos. Pero se percibe el enfado. Y no solo entre los espectadores que volaron desde todas partes y gastaron cientos de euros para ver a sus artistas favoritos en escena. "Esta es una buena oportunidad --comentó Flimm-- para replantear cuestiones esenciales y reflexionar más sobre el arte en vez del comercio".
La presidenta del festival, Helga Rabl-Stadler, se mostró el lunes consternada por el hecho de que de repente ocurrieran tantas informalidades.
DIVA FURIOSA
La cancelación que más reclaman los aficionados es la de Anna Netrebko, máxima estrella de la ópera en estos días. Y, como era de esperarse, la prensa sensacionalista ha creado todo un escándalo a su alrededor, sugiriendo que no está enferma. La soprano rusa de 35 años reaccionó indignada a todo ello. "Me duele y me extraña que después de haberme mostrado confiable durante cinco años consecutivos, con más de treinta representaciones, Helga Rabl-Stadler difunda ahora falsedades sobre mí", dijo Netrebko.
Pero según los rumores que circulan en Salzburgo, pocos creen que la diva de verdad tenga laringitis. Flimm ya advirtió: "Tendrá que haber algunas conversaciones serias con algunos cantantes. Nuestro escenario no es una estación de paso. Somos Salzburgo. Y lo lógico debería ser: Salzburgo primero".
SENTIMIENTOS ENCONTRADOS
"Benvenuto Cellini", una de las óperas a representarse, ha perdido dos estrellas: Neil Shicoff y Vesselina Kasarova. Se dice que Shicoff canceló poco antes del inicio de los ensayos porque había perdido semanas antes la elección de director de la Ópera Estatal de Viena y necesitaba un descanso.
Mientras que la mezzosoprano búlgara Vesselina Kasarova se cayó durante una actuación en Múnich y se lesionó gravemente un pie.
La prensa insiste en otro tema alrededor de Netrebko. Afirma que Elina Garanca suspendió su presencia porque no quería cantar junto a la rusa.
El que generó verdadera compasión de todos fue el mexicano Rolando Villazón, que desde hace meses lucha contra una crisis, no solo de su voz.
En su defensa ha salido el gran Plácido Domingo. "Estoy con Rolando y le deseo que pronto vuelva a cantar con nosotros", comentó paternalmente Domingo, quien iba a ofrecer una velada española con su colega en Salzburgo. Villazón, que ya había cancelado su actuación en la ciudad alemana de Baden-Baden el fin de semana, intentó de todo para cantar en Salzburgo.
Dadas las críticas al comportamiento de las estrellas, el director de la Ópera Estatal de Viena, Ioan Holender, salió ayer en defensa de Anna Netrebko. Dijo que criticar así a Garanca y Netrebko demuestra poca comprensión de los artistas. "Los cantantes viven de cantar. Nadie cancela sin motivo", comentó. "El festival no debería reaccionar culpando a los inocente, sino reflexionar sobre el sistema del que pasaron a formar parte". Después de todo, el mismo certamen ha convertido en estrellas casi cinematográficas a muchas de sus figuras.
Jürgen Flimm destacó: "Aquí en Salzburgo tenemos una temporada que siempre funciona muy bien, también sin grandes nombres". Claro que no se puede esperar que lo que ocurre ahora sea aceptado por los espectadores, que para muchas actuaciones viajaron desde muy lejos.