TERAPIA. No más sufrimiento
El estrés también duele, y mucho. Las rutinas de trabajo extenuantes o la eterna preocupación que nos acompaña cada fin de mes se traducen muchas veces en contracturas musculares: músculos tensos y duros que se perciben al tacto.
Estos dolores -- como señala la profesora Rosa Chávez, esteticista licenciada en Japón-- se concentran en el cuello y los hombros. Para combatirlos, ella nos presenta una terapia que dura una hora y 10 minutos y que promete no solo relajarnos, sino también desatar (si cabe la expresión) estos nudos que nos atormentan.
Otras víctimas de estos dolores son quienes hayan sufrido lesiones deportivas.
EL PROCESO
La terapia se inicia con la relajación del paciente gracias a la utilización de aceites esenciales tibios que ayudan a abrir los poros y facilitan el ingreso de los productos hidratantes (como el germen de trigo). Luego se realiza un masaje para localizar las contracturas en el cuerpo. Estas serán atacadas con distintas técnicas (manipulación y presión dirigida) que combinan estilos de digitopuntura y masajes tailandeses con compresas calientes (que relajan y desinflaman) y cremas de yerbas indicadas para dolores musculares.
"La diferencia del masaje descontracturante con cualquier otro tipo de masajes es el tipo de manipulación que se efectúa para poder ubicar la contractura muscular o --como dirían los japoneses--, los 'catacoris' del cuerpo (zona adolorida)", señala la profesora Chávez, y agrega que este masaje no duele. Es más, afirma que ninguna de estas terapias debería causar dolor en el paciente, solo relajación.
EL DATO
Av. Javier Prado 6566, Santa Patricia, La Molina. TELÉFONOS: 349-0377, 9042-2011.