CUIDADOS. Mascotas 'seniors'

Cuando ya pintan canas

AL LLEGAR A LA TERCERA EDAD, PERROS Y GATOS CAMBIAN. ENTIÉNDALOS Y APRENDA A CUIDARLOS

A las mascotas se las quiere hasta el último de sus días. No importa que ya no muevan la cola como antes, que ya no salten hasta el techo cuando nos vean o que se vuelvan (más) hurañas. Lo que sí es importante es darles más atención que cuando eran cachorros. Como señala la doctora Elsa Rivadeneira Chang, del Centro Veterinario Terranova, las mascotas de la tercera edad (a partir de los 7 años en perros y 14 años en gatos) necesitan cambiar su dieta y comer alimentos para su edad que llevan la denominación Senior, además de suplementos vitamínicos y minerales.

Debemos, además, sacarlos a pasear (para que hagan sus necesidades fisiológicas) más seguido que antes; estar atentos a cualquier nuevo comportamiento o signo que presenten, como diarreas, vómitos o estornudos, pues podrían deberse a alguna enfermedad incipiente; practicar ejercicios moderadamente y hacerles una revisión médica general anual.

"Durante la tercera edad, el organismo de la mascota ya no tiene la misma facilidad para defenderse de las infecciones, como cuando era joven. De ahí la importancia de preocuparse por tener sus vacunas y desparasitaciones al día, evitar que se expongan al frío, a las corrientes de aire en invierno y al calor excesivo en verano", advierte el doctor José Díaz del Olmo, de la clínica veterinaria del mismo nombre.

PERSONALIDAD
Los años también afectan la personalidad de las mascotas: suelen dormir más durante el día, sentir más frío o volverse menos tolerantes a los cambios. ¿Más engreídas? "Lo que ocurre es que, a medida que pasan los años, los dolores y las molestias en las mascotas se acentúan y se acercan más a sus dueños para llamar su atención en busca de protección", enfatiza la doctora Rivadeneira.

La raza del animal también influye en sus cambios de comportamiento. Los perros falderos pueden volverse más gruñones o agresivos, mientras que los terriers o schnauzers se tranquilizan. "Hay que tener en cuenta que perros y gatos que fueron criados con malas costumbres se vuelven más tiranos con los años", indica el doctor Díaz del Olmo.