EL EJECUTIVO ANUNCIÓ QUE PARA SETIEMBRE SE TENDRÍAN NOVEDADES RESPECTO DE LA CREACIÓN DE UNA REGIÓN PILOTO (FUSIÓN DE MÁS DE DOS REGIONES). EXISTE COINCIDENCIA EN QUE LAS DEL NORTE SON IDEALES PARA UN PILOTO, PERO SIN UNA PROMOCIÓN ADECUADA ENTRE LA POBLACIÓN, NO SE LLEGARÍA A CONCRETAR
Por Luis Corvera Gálvez
Para su segundo año de gobierno, Alan García ha pedido en su mensaje a la Nación que el Congreso "inicie la labor con los gobierno regionales y municipales para superar la actual departamentalización del país" y que se proceda, finalmente, a una verdadera regionalización, algo en lo que fracasó el gobierno de Toledo y el propio García en su primera gestión presidencial.
Y si bien su pedido está dentro de una exigencia a los presidentes regionales para que promuevan la inversión privada en sus regiones y ejecuten de forma más eficiente el gasto público, es una solicitud que está obligado a formular, toda vez que la ley de incentivos para la creación de macrorregiones establece que en el 2009 debe realizarse un nuevo referéndum para ver qué regiones se integran. "Y si no se hace nada, se tendrá un resultado negativo igual al del 2005 (cuando de forma unánime el íntegro de regiones se opuso a la creación de macrorregiones)", comenta Alan Kessel, presidente de Perú Cámaras.
¿CUÁNTO SE HA AVANZADO?Igual piensan los empresarios del interior del país. Es más, en un sondeo realizado entre sus agremiados, Perú Cámaras encontró que el piloto ideal de integración (García ha dicho que para setiembre habrán novedades en esta línea) podría darse entre las regiones San Martín, Amazonas, Cajamarca y Lambayeque (ver infografía). "Y es que esas regiones están integradas comercialmente y, por ello, comparten vínculos no solo económicos, sino también culturales, étnicos e incluso familiares", explica Kessel.
"Ante esa propuesta, creo que, con excepción de San Martín, la integración de Lambayeque con Amazonas y Cajamarca se cae de madura", explica el propio presidente de la región Lambayeque, Yehude Simon. "Ayer (en referencia al miércoles de la semana pasada), recibí al alcalde de Santa Cruz, de Cajamarca, quien quería discutir conmigo sobre una carretera y otros trabajos en conjunto. Es curioso, pero los profesores y demás funcionarios públicos de esa localidad, que está a solo una hora en bus de Chiclayo, deben dar toda la vuelta a su región hasta llegar a la ciudad de Cajamarca para cobrar, cuando podrían hacerlo fácilmente en Chiclayo", explica. "Y es por ello que estoy dispuesto a apoyar la integración, incluso si esta se anuncia por decreto y debo dejar mi cargo para que un nuevo presidente (comunitario) asuma el cargo", resalta Simon.
Pero su entusiasmo no lo comparten en Cajamarca. El presidente de dicha región, Jesús Coronel, afirma estar de acuerdo con la integración, "pero la población no. Y si se le pide ir a un referéndum, no habrá fusión". Según el presidente cajamarquino, "lo peor de todo es que se tratan de problemas de forma y no de fondo".
¿A qué se refiere? "La población aún recuerda con molestia el anterior proceso de integración con la región Nororiental del Marañón (Amazonas, Cajamarca y Lambayeque). Y si le dices que la capital de la región será nuevamente Chiclayo, no la apoyarán. Además, hoy tenemos canon y no lo querrán compartir con Lambayeque. Debe pasar un buen tiempo para que la molestia pase", explica Coronel.
Es más, resalta, "es mejor que Yehude piense en integrarse con Tumbes y Piura. Que no tome en cuenta a Cajamarca. Yo mismo he escrito un libro en el que indico que lo mejor es la integración de las regiones y que en el Perú no deberían existir más de 10 (los empresarios de Perú Cámaras creen que deberían ser ocho), pero no es momento aún. Hay que trabajar con la población primero". Y en eso coincide con Simon, quien cree que es momento de despolitizar el tema.
¿A DÓNDE VAMOS?En ese contexto, extraña que García haya hablado de setiembre como una fecha para dar novedades. "Tal vez anuncie que se iniciará el proceso de conversaciones, pues hasta ahora no ha existido ningún tipo de acercamiento. Hablar de fusiones tomará por lo menos un año", finaliza Simon.