Eran las 9 y 21 minutos de la mañana del 3 de octubre de 1974 cuando la ciudad de Lima fue sacudida por un sismo de 6,6 grados en la escala de Richter.
Según un comunicado de Defensa Civil, el epicentro fue registrado a 60 kilómetros al oeste de Cerro Azul, en la provincia de Cañete y tuvo una duración de dos minutos y 15 segundos.
El fuerte movimiento telúrico dejó 78 muertos y 22 mil damnificados, además causó daños en varios templos, monumentos históricos, y valiosos legados artísticos se perdieron.
Los lugares más afectados en la ciudad de Lima fueron los distritos de La Molina, Callao, Barranco, Chorrillos y Barrios Altos, donde numerosas viviendas de adobe y quincha colapsaron. Al sur de la capital se registraron daños en Lurín, Chilca, Mala, Imperial, Cañete, Chincha y Pisco. Luego del sismo, Lima registró 640 réplicas de las cuales unas 88 fueron advertidas por la población.
Anteriormente, en 1966, Lima había sufrido otro sismo.
El resto del país también ha sufrido movimientos telúricos con consecuencias fatales. En 1970, un terremoto de 7,8 grados destruyó Huaraz y, además, ocasionó un aluvión que sepultó Yungay. Unas 67 mil personas murieron. El 12 de noviembre de 1996 un sismo en Nasca mató a 17 personas. El 23 de junio del 2003 un terremoto que afectó Arequipa, Tacna y Moquegua dejó 96 muertos.