PISCO. EL ORDEN LLEGA DE A POCOS

Intentan frenar desorganización en labores de ayuda y socorro

Funcionarios que dirigen las trabajos piden el apoyo de maquinaria pesada

Por Ricardo León. Enviado especial

Cuatro días después del terremoto, dos conclusiones se desprenden de lo visto y escuchado en el sur del país. Una, que ya suena a cliché y que se repite cada vez que algún desastre natural golpea el país, es que no hubo prevención alguna. Dos, que la desorganización ha sido tan visible como la improvisación.

Luis Bromley, jefe del Instituto Nacional de Medicina Legal y una de las varias cabezas que dirige las actividades en Pisco, lo pudo explicar con sus palabras. "En este país faltan expertos en emergencias y desastres", comentó ayer desde la Plaza de Armas de Pisco, donde aún se ve el efervescente movimiento de efectivos policiales y militares, escuadrones de rescate (y decenas de periodistas que han venido desde diversos países), así como de maquinarias pesadas que remueven escombros. Se calcula que hay 300 mil toneladas en desmonte en la ciudad de Pisco.

Esta situación alcanzó incluso a los extranjeros voluntarios y miembros de diversas organizaciones que llegaron hasta Pisco para prestar apoyo. Se oyó decir a voluntarios provenientes de Francia y España que no podían realizar sus labores porque no recibían indicaciones concretas de los encargados. Pasado el mediodía, y viendo esta situación --más vale tardísimo que nunca, después de todo-- se organizaron las actividades en cuatro puntos específicos con la finalidad de frenar de una vez la desorganización campante.

El primer punto, explicó Bromley, consistirá en planificar la remoción de escombros, primero en los edificios destruidos de la Plaza de Armas (especialmente la iglesia San Clemente y en un casino ubicado de la misma cuadra) y luego a los alrededores, en especial el hotel Embassy, bajos cuyos escombros aún permanecerían cerca de 20 cuerpos. Al cierre de esta edición, se esperaba la presencia de los llamados 'topos', hombres que trabajan en los socavones de las minas y que podrían ayudar, en base a su experiencia y habilidad, a encontrar los cuerpos dentro del edificio.

"Necesitamos maquinarias retroexcavadoras para estos trabajos. Hago un llamado a las empresas privadas para que nos apoyen. En Lima siempre vemos máquinas de este tipo por todos lados, donde hay edificios construyéndose; las necesitamos aquí, donde está la emergencia", reclamó Bromley.

El segundo punto implicará atender las necesidades en los albergues destinados a recibir a los damnificados. Esto incluye la prevención de epidemias y enfermedades respiratorias, digestivas y del sistema nervioso, producto de las bacterias que se desprenden de los cadáveres con el paso de los días. Incluso informó que se repartirán antibióticos a todos los que circulen por la zona. Podría graficarse diciendo que todo Pisco es como una densa nube de polvo marrón, y que ese polvo transporta bacterias perniciosas para la salud. Quizá el uso de mascarillas no sea suficiente. Ese es el miedo principal de los médicos.

El tercer punto se centrará en trabajos de sensibilización y terapias psicológicas con la ayuda de funcionarios especializados de la Organización de Naciones Unidas. Y en el cuarto punto se incluirá la distribución de las responsabilidades, quizá el asunto más urgente, junto a la prevención de infecciones.

"Es importante que haya un comité especializado en este tipo de situaciones. Cada ciudad debe tener un mapa de sitios estratégicos para repartir ayuda en caso de una desgracia similar a la que ocurrió", agregó.

PANORAMA INCIERTO
La situación de los pobladores es, más que crítica, incierta. La mayoría --de los que no se han ido de la ciudad, claro-- se ha instalado con las pocas pertenencias que rescataron en el estadio municipal, en el parque zonal y en otros siete puntos definidos, donde reciben eventualmente agua, alimentos y atención médica. En el estadio municipal, por ejemplo, un grupo de soldados del Ejército de Estados Unidos realiza chequeos médicos a decenas de personas. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) continúa animando a los pobladores a alejarse de sus casas y refugiarse en los espacios destinados para ello, por el peligro que representan techos y paredes a medio caer.

El paisaje de ayer era lo más parecido a un éxodo: casas destruidas y las familias llevando en vehículos lo que han podido rescatar de los escombros. Según parece, en las noches ha habido delincuentes que han intentado extraer objetos de las casas destruidas.

Este Diario consultó al menos a 20 jefes de familia respecto del lugar donde estos se instalarán para continuar con su vida de rutina, y "no sé" fue lo que todos respondieron. Eso o "hasta ahora no nos dicen nada". En un recorrido por las calles San Martín, Bolognesi y por el barrio vecino al litoral, se pudo ver que el drama de vivir en la incertidumbre bajo un techo improvisado y con el frío de la madrugada es, por lo menos, desesperanzador. En esta ciudad los únicos favorecidos son los ropavejeros y los chatarreros.

¿MILAGRO?
La fiscalía comenzó a investigar el caso del niño que supuestamente fue hallado entre los escombros de la iglesia San Clemente, de Pisco.

Según los primeros indicios, Rómulo Palomino buscaba a sus padres, que fallecieron en la iglesia, cuando encontró al pequeño de 10 meses de nacido, cubierto de polvo y en estado inconsciente entre la ruma de palos y adobes.

Al ver que respiraba, Palomino lo llevó a su casa en Paracas, hasta donde fueron algunos periodistas para conocer detalles de esta historia.

Sin embargo, cuando ayer la fiscalía fue hasta la vivienda de Palomino, este respondió que el bebe había sido entregado a su tío, Diego Armando Alvear, que vive en Ica.

MÁS DATOS
A
Según cifras del Instituto de Medicina Legal, ayer domingo se encontraron al menos 30 cadáveres más atrapados bajo los escombros de la iglesia de San Clemente (Allí el terreno ha sido removido en un 80%).
B El apoyo extranjero es muy generoso. Varios países han enviado ayuda en diversas formas. Además de los conocidos aportes de Panamá, Colombia, Estados Unidos, entre muchos otros, se pudo ver personal apoyando en tareas de rescate y reconocimiento de cuerpos.
C Brasil envió, por ejemplo, médicos legistas y odontólogos expertos en reconocimiento de cadáveres. También miembros de la Cruz Roja.