H ay un reclamo concertador que prima en el país, pero esto que podría transformarse en una fortaleza queda neutralizada en un inútil limbo, en el que gran parte de la población desconoce qué instancias existen actualmente, como el Acuerdo Nacional y el Pacto Social.
Ocurre que los mecanismos de concertación responden generalmente a coyunturas efímeras y a cálculos políticos de salida, más que de búsqueda de objetivos de compromiso político y social.
La última encuesta de El Comercio, elaborada por Ipsos Apoyo Opinión y Mercado S.A., refleja esta compleja realidad: 47% de consultados considera que el Gobierno debe promover organismos de concertación, pero 72% no sabe qué es el Pacto Social.
En este punto, cabe un llamado de atención para gremios como la CGTP que todavía evalúa su participación en el Pacto Social cuando su presencia no debería ser rogada, sino considerada por ella misma necesaria. Quizá los sindicalistas estén haciendo honor a la mencionada encuesta, en la que el 31% señala que la CGTP solo representa a una minoría de los trabajadores.
Aprovechemos ese nervio sensible de la ciudadanía para encauzarlo hacia el diálogo y la discusión organizada de problemas.