Reanudación de clases el lunes 27 no será posible en esos planteles
Por José Rosales Vargas
Mostrando las entrañas destrozadas de las columnas que sucumbieron a la fuerza de la naturaleza, gran parte de las aulas y de los pabellones de los colegios San Luis Gonzaga y Antonia Moreno de Cáceres quedó inhabitable luego del terremoto del miércoles.
El estado ruinoso que presenta la mayoría de aulas y pabellones que formaban parte de estas dos emblemáticas instituciones educativas de la región impedirá reanudar las labores educativas el próximo lunes 27, como han estimado las autoridades del Ministerio de Educación.
"Gran parte de los ambientes del bicentenario colegio iqueño ha caído o está en serio peligro de desplomarse en cualquier momento, lo que pone en serio riesgo la integridad física de los 2.860 alumnos y 112 profesores", alertó el director del plantel Pedro Falcón Guerra.
"A los daños irreversibles ocasionados en el pabellón central, donde se ubican las oficinas administrativas, los laboratorios de física y química y el centro de cómputo Huascarán, se suma la caída de los talleres de producción automotriz, mecánica y carpintería, así como el deterioro de cuatro pabellones donde quedaron afectadas 64 aulas, además de la caída de gran parte del cerco", confirmó.
Frente a este panorama, Falcón Guerra señaló que todas estas estructuras tendrán que demolerse irremediablemente y levantar en su lugar ambientes mucho más sólidos y duraderos.
Anotó que estas estructuras fueron construidas en 1952 y al parecer no cumplieron con las especificaciones técnicas de ingeniería, ya que dijo que "llama la atención que de los ocho pabellones existentes, solo tres soportaron este violento terremoto".
EL PLANTEL DE MUJERES
El estrado que ya había sido colocado para el acostumbrado desfile de modas permanece en medio del desolado patio central del colegio Antonia Moreno de Cáceres, mientras la totalidad de aulas que lo rodea se ha desplomado y ha dejado inhabitable todo este colegio que albergaba a unas 2.200 alumnas de secundaria.
Felipe Cayhualla Morales, que había ingresado a su turno de guardián 40 minutos antes de que ocurriera el sismo, declaró: "A la hora del terremoto solo permanecían algunos profesores. Dos de ellas: la jefa de laboratorio, Nélida Pisconte, y su auxiliar Judith, habían quedado atrapadas en el segundo piso del pabellón central y ante los gritos aterrorizados de ambas, y cruzando por entre los escombros, logré rescatarlas con vida", recuerda.
El aspecto desolador que presenta ese colegio ha obligado a las autoridades de Defensa Civil a declararlo en peligro de desplomarse.
Se resisten a tumbar paredes peligrosas
En un recorrido por las principales calles de Ica se pudo comprobar que un número considerable de paredes que soportaron el fuerte terremoto del pasado miércoles permanecen sin ser demolidas, lo que pone en riesgo a quienes transitan cerca de ellas.
Una viga que no había terminado de desplomarse ocasionó precisamente, la tarde del último domingo, la primera víctima como consecuencia de las réplicas, pero también de esta preocupante irresponsabilidad de algunos propietarios de viviendas y locales comerciales que se resisten a derribar lo que queda de sus deterioradas estructuras.
La presencia de estas peligrosas estructuras ocasionaron durante el terremoto de 1996, ocurrido en Nasca, la muerte de siete personas, que, sin advertir el riesgo que representaban, fueron sepultadas por los escombros.
Tras la trágica muerte de Víctor Ramos Hernández (12), sus restos fueron sepultados ayer, en medio del dolor de sus padres y del desconsuelo de su única hermana en el cementerio municipal de Guadalupe.
El menor transitaba antes de su inexplicable muerte por debajo de una pesada viga que había sido removida por el terremoto, pero que no había sido retirada por los ocupantes de la vivienda. .
SEPA MÁS
Se suman a los daños por el sismo
4 Doce aulas construidas por el 'shock' de inversiones y otras 13 levantadas por el Infes en 1996 en el colegio Antonio Moreno de Cáceres no sufrieron daños.
4 Además de los daños en su infraestructura, el colegio San Luis Gonzaga dejará de percibir los nueve mil dólares que recibía mensualmente por parte de los inquilinos de 13 inmuebles de su propiedad ubicados en el centro de Ica. Esos locales han quedado prácticamente inservibles.