CIFRAS QUE CRECEN TODOS LOS DÍAS

Indeci reporta que muertos suman 513 y los heridos llegaron a 1.042

Mayoría de ayuda externa proviene de Sudamérica, España, México y EE.UU.

¿Quién dijo que las matemáticas son frías y gélidas? Porque los reportes que dan cuenta de las víctimas y los daños causados por el sismo de hace una semana, aun cuando se presentan como simples números, esconden detrás de ellos el dolor y la pena de todo el pueblo peruano.

Por lo pronto, según el informe que el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) dio a conocer al mediodía de ayer, los muertos sumaban ya 513, por donde se la mire una cantidad de espanto. Además, los heridos llegaban a 1.042.

Como se sabe, la región Ica ha sido la más afectada por el terremoto, pero también hubo daños y pérdidas en las regiones Lima, Huancavelica, Junín y Ayacucho.

El reporte oficial también da cuenta del daño sufrido por la infraestructura vial, sanitaria, educativa, etc.

PARA APLAUDIR
Felizmente, no todas las cifras son dolorosas, pues las referidas a la ayuda humanitaria permiten tener un descanso y creer que la solidaridad es una fuerza que mueve a miles de personas.

Es así que, siempre según el Indeci, son más de 12 mil las toneladas de apoyo que han llegado a las víctimas del terremoto.

Destaca, además, el apoyo que han brindado organizaciones del exterior y naciones amigas, en su mayoría de Sudamérica, España, México y Estados Unidos, además de otros países.

PUNTO DE VISTA
¿Todos somos Defensa Civil?
Por Alcides Vilela.
Especialista en prevención de desastres

Un primer balance que podríamos hacer de esta tragedia nos dice que los afectados directamente son los más pobres, que tienen sus viviendas de adobe y quincha, y que, además, han perdido a familiares. Ellos, al final, van a seguir siendo pobres (aun con ayuda humanitaria).

Se me hace difícil aceptar por qué no se actuó de inmediato para rescatar a personas de los escombros. ¿Por qué esta falta de reacción? ¿Cómo actuó Defensa Civil en los ámbitos local y regional? ¿Todos somos defensa civil?

Después del desastre vino otro: la falta de organización y dirección. La reacción no fue rápida ni eficiente, agravada por la congestión vehicular en la Panamericana Sur, el colapso de los servicios básicos y el desabastecimiento de medicinas, alimentos, etc. Un cuadro propicio para el vandalismo.

Y quizá pueda venir otro desastre: las epidemias. ¿Se imaginan albergues con más de 100 personas, hacinadas, sin agua ni servicios sanitarios?

Falta organización para ordenar los albergues con servicios mínimos, distribuir los alimentos y atender a los más vulnerables, para devolver la alegría a los niños y para reconstruir la vida cotidiana. ¿Es mucho pedir?.