Frazadas, ropa de abrigo, colchones y alimentos son las necesidades
Por Raúl Mayo Filio
En forma parcial se restableció la comunicación terrestre en las provincias de Castrovirreyna y Huaytará, de la región Huancavelica, azotadas por el sismo del pasado miércoles, lo que permitió que las autoridades pudieran llegar con ayuda, aunque las 15 toneladas que transportaron fueron insuficientes.
"Nunca imaginamos la magnitud del desastre", expresó Federico Salas Guevara, presidente regional, al resumir la gravedad de la situación.
Según una evaluación inicial, habría 14.300 damnificados en las dos provincias.
Salas señaló que en ambas localidades quedó destruido el 20% de las viviendas y que el 30% deberá ser demolido.
A esto se suma la destrucción del 40% de centros de salud y postas médicas y colegios, y la pérdida de toda la infraestructura de riego.
Del mismo modo, en los distritos de Villa de Arma y Tantará, de la provincia de Castrovirreyna, 245 viviendas se vinieron abajo, en tanto 585 presentan graves daños.
Como consecuencia, las personas duerman en el estadio y en la plaza principal, por lo que requieren urgentemente carpas, frazadas, colchones y alimentos.
La arquitecta Rebeca Astete López informó que en el distrito de San Juan, también de Castrovirreyna, la demanda más urgente es rehabilitar la carretera a Chincha, aunque también hacen falta alimentos, abrigos y medicinas, pues hay personas con problemas respiratorios por la humedad y el frío. Tampoco hay servicio de agua potable.
En el anexo de Santa Rosa, perteneciente al distrito de Tantará, todas las viviendas están destruidas y los pobladores requieren frazadas y alimentos.
Asimismo, el distrito de Acobambilla, en la provincia de Huancavelica, también sufrió el embate del sismo porque un deslizamiento formó una especie de represa en un río, el cual arrasó un centenar de casas.
Según el reporte del Indeci al mediodía de ayer, en Huancavelica fallecieron tres personas y 15 quedaron heridas, en tanto que 1.422 familias fueron afectadas y 313 son consideradas damnificadas.
Yauyos se encuentra en emergencia
El terremoto también causó muerte y desolación en la provincia de Yauyos, de la región Lima, y la situación que hoy viven los pobladores es dramática, relató la congresista oficialista Nidia Vílchez.
Ella llegó hasta el distrito de Tupe, por la ruta de Huancayo, llevando ayuda.
Allí, por ejemplo, encontró a una anciana de 78 años que a duras penas podía cuidar de su nieto, de un año de nacido, porque la madre del bebe sufrió la fractura de una pierna y fue evacuada a Lima.
Un niño de 9 años pereció aplastado por una pared, mientras que dos adultos corrieron igual suerte en el distrito de Huangascar. Otros 30 heridos fueron llevados a diferentes nosocomios de Lima y Cañete.
El grupo de apoyo, acompañado por un médico y una enfermera de la Sociedad de Beneficencia de Huancayo, y personal del Pronaa Junín, intentó llegar a Yauyos por la ruta de Cañete, pero no lo logró sino hasta el sábado.
En Tupe el 90% de las viviendas están destruidas, mientras que en Laraos, Piños, Huangascar, Catania, Hongos, Lincha y Viñac un tercio de los pobladores se ha quedado sin techo.
La congresista pidió al Poder Ejecutivo que declarase la provincia en emergencia.