Se alerta que política de austeridad puede derivar en la salida de valiosos funcionarios
Mejor manejo del gasto público y optimización del desempeño de los funcionarios estatales son las claves para una real reforma del Estado y su administración. Esta fue una de las conclusiones del encuentro que promovió la organización Transparencia en su foro "Reformas clave para un Estado en buen estado".
En base a las guías temáticas que Transparencia editó, se recordó que en nuestro país hubo algunos intentos como el Programa de Modernización de la Administración Pública --impulsado entre los años 1996 y 1997-- que no llegó a cuajar, así como reformas presupuestales y acuerdos de gestión pública.
Los ponentes coincidieron a la hora de señalar que la mayor parte de la ciudadanía percibe al Estado como un aparato ineficiente, en el que a la corrupción le resulta muy fácil saltar instancias y procesos en nombre de intereses ajenos a los objetivos del Estado.
Otra conclusión señala que cualquier proyecto de reforma debe contemplar la modernización de los mecanismos de acceso al presupuesto nacional de todas las instancias del Ejecutivo y de los gobiernos regionales y locales.
Para Elsa Bardález, secretaria general adjunta de Transparencia, es necesario cambiar de una vez la forma de gastar.
"En la mayoría de ministerios se trabaja en base a metas de gastos, con lo que el objetivo es gastar todo el presupuesto que se les asigna para no perderlo, sin pensar en verdaderos objetivos y proyectos de gastos", enfatizó.
Bardález señaló también que pese a algunos proyectos fallidos, el panorama no es negativo. Sin embargo, cree necesario desterrar la idea de que la inversión en proyectos de reforma constituye un gasto inútil. En tal sentido, instó a sacrificar la austeridad que profesa el Ejecutivo para lograr que los mejores profesionales se queden en el sector público.
MÁS DATOS
¿Y el SNIP?
Según Transparencia, uno de los pasos más importantes para mejorar la situación del SNIP es reconocerlo como tal: un sistema que involucra varios actores (MEF, gobiernos locales y regionales) que tienen una responsabilidad compartida.
La urgencia mayor
Lo fundamental es trabajar en hacer más ágiles los procesos de aprobación y reducir el nivel de rechazo de los proyectos.