BIENES DEL ESTADO NO ESTÁN CUBIERTOS EN SU TOTALIDAD

Seguros en las zonas afectadas solo llegan a US$200 millones

Según estudio de Apoyo, se deberá invertir US$377 mlls. en reconstrucción. Un seguro para una carretera de US$50 millones cuesta US$250.000

Por Luis Davelouis Lengua

Entre las lecciones que nos ha dejado la catástrofe del sur, hay una vieja y conocida: más vale prevenir que lamentar. Se podría argumentar, con cierta certeza, que no hay manera de prever un terremoto, que ni siquiera en Japón, con toda la historia de movimientos telúricos que conocemos y el presupuesto y tecnología con los que cuenta, se puede predecir su ocurrencia sino con uno o dos segundos de antelación.

No obstante, si bien un sismo no puede ser previsto, es perfectamente posible determinar las zona de riesgo. Prueba de ello es que Rímac Seguros, la compañía que tiene asegurada la carretera Pucusana-Ica, sí tenía contemplado el riesgo por desastre natural cuando expidió la póliza respectiva. Se sabía que era una zona de riesgo.

El gerente de Riesgos de Rímac, Max de Freitas Urrunaga, explica que, por reglamento, todo bien del Estado objeto de una concesión debe ser asegurado, con cargo al concesionario, por el plazo de la misma. En el caso de la mencionada carretera al sur, el monto asegurado bordea los US$15 millones, lo que significa que a Covi Perú, la empresa concesionaria, le costaría US$7.500 al año aproximadamente, con un monto deducible máximo de US$350.000, una cifra relativamente baja si se tiene en cuenta que incluye todos los puentes, túneles, señalización y hasta la pintura de la pista. En buena hora.

Pero resulta que el Estado no asegura las carreteras que aún mantiene bajo su administración, pues esto resulta muy caro. Sin embargo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) maneja un presupuesto de S/.480 millones (unos US$150 millones) para el mantenimiento y la conservación de las carreteras del país.

¿CUÁNTO CUESTA?
Asegurar una carretera cuesta, aproximadamente, un 0,05% del valor del bien asegurado; en el caso de un puente dañado, sería alrededor de 0,06%.

Es decir, que asegurar una carretera con un costo de construcción de US$50 millones costaría aproximadamente US$250.000 al año. Las únicas oportunidades en que las carreteras del Estado están cubiertas por un seguro son cuando hay un contratista trabajando en ellas, ya sea para repararlas o realizando alguna mejora, pero solo por el período que duren los trabajos.

LA LÍNEA DE FONDO
Dar una mirada al monto que Apoyo Consultoría estima se requerirá para rehabilitar y reconstruir las zonas afectadas alarma --alrededor de US$377 millones--; pero más se alarma uno cuando una compañía corredora especialista en seguros como JTL Mariátegui dice que el monto total asegurado en Ica apenas alcanza los US$200 millones, incluyendo los bienes del Estado y de las empresas privadas, lo que significa que la diferencia, lo no asegurado, va a tener que salir de los bolsillos de los afectados.

Fuentes del MTC explicaron que tomar un seguro para los 10.000 kilómetros de carreteras que controla el Estado es carísimo y poco práctico, toda vez que desastres como el acontecido no se dan todos los años. Añade que no hay compañía aseguradora que quiera cubrir el 100% de las carreteras (los deducibles son altísimos), lo que obligaría al Estado a tener un presupuesto adicional para seguros además de lo que gasta por mantenimiento y, por último, siempre es más barato, en caso de ocurrencia, pedir una partida por emergencia para solucionar el problema.

Entre lo perdido y lo atrasado
Según estimados del Gobierno, el PBI de la región Ica caerá en 6% este año debido al desastre natural, la misma cifra que registró en crecimiento el año pasado. Sobre el impacto en el PBI nacional, se estima una reducción de 0,38%, pues la región representa el 2,4% de la producción total del país.

Por su parte, el BCP estima que al menos el 50% de la actividad económica local se paralizará durante dos semanas, lo que impactará en -0,1% al PBI. Apoyo Consultoría cree que una paralización de dos semanas costará unos US$210 millones en PBI perdido.