TRÁFICO NUCLEAR

Policía china está tras el paradero de ocho kilos de uranio desaparecidos

Con este material altamente radiactivo se pueden fabricar bombas atómicas

Por Patricia Castro Obando. Corresponsal

BEIJING. La policía china busca ocho kilos de uranio, elemento altamente radiactivo utilizado en la fabricación de bombas atómicas, que cuatro hombres de la provincia sureña de Hunan intentaron vender a un potencial comprador de Guangzhou, Peng Shuangxi, publicó el diario "Nuevo Expreso".

El potencial comprador denunció el hecho a la policía y dos de los acusados, Li Huibin y Li Zian, fueron arrestados el 4 de enero en esta ciudad al momento de la transacción. Seis días después, la policía detuvo a los otros dos, Zhang Sangang y Yang Guolian.

Sin embargo, los oficiales tan solo han logrado recuperar 35 gramos de uranio en muestras plásticas que se encontraron en los bolsillos de Huibin y Sangang. En un primer momento, los cuatro acusados aseguraron que un quinto implicado perdió los ocho kilos de uranio en un hotel.

Según los acusados, el dueño de una mina de Yunnan contrató en el 2005 a Zhang Sangang, un ex agricultor, para vender los ocho kilos de uranio por un mínimo de 200.000 yuanes (27 mil dólares) el kilogramo. Zhang contactó a los otros tres.

Ninguno de los cuatro ex campesinos conocía el verdadero peligro del mineral. Yang Guolian usó un cernidor de cocina para refinar el uranio y obtener una pureza de 56,7%. Sus compañeros utilizaron bolsas plásticas, sacos corrientes y papel carbón para empaquetar, almacenar y transportar el material radiactivo.

El proceso judicial en la corte de Guangzhou está paralizado hasta que aparezca el uranio perdido, aunque los acusados aguardan sentencia. La ley china establece penas de entre tres y diez años por comercio ilegal de uranio, aunque en casos excepcionales se puede dictar la pena de muerte.

Zhao Yunshun, geólogo chino, sostiene que el Gobierno Central mantiene regulaciones estrictas sobre la extracción, explotación, almacenamiento, transporte y venta de uranio. Su colega Fan Xiao advirtió que "la población china corre un gran peligro si el uranio perdido cae en manos de terroristas".