A las seis de la mañana, después de más de cinco horas del inicio del incendio, la policía cerró ambos sentidos de la Vía de Evitamiento, entre el peaje cercano a la avenida Javier Prado y el llamado Puente Nuevo. Una multitud procedente del cono este se vio obligada a recorrer a pie la autopista en un intento de llegar lo más rápido a sus destinos.
Los vehículos que se dirigían al norte tuvieron que tomar las avenidas Javier Prado o Separadora Industrial y muchas unidades de transporte público se desviaron en dirección de la Carretera Central, al igual que los camiones. Todo esto complicó el tráfico en un rango bastante más amplio que el tramo cerrado.
Por su parte, la Policía de Tránsito tuvo que movilizar a unos 50 efectivos para ejecutar el cierre; sin embargo, los conductores buscaban las rutas más convenientes sin otra guía que su propia experiencia y las recomendaciones de los transeúntes o de otros choferes.
"Había un peligro de explosión de gas. En previsión a esto procedimos al cierre", explicó el jefe de esta dependencia policial, coronel Carlos Vallejos. Aproximadamente a las 10:30 de la mañana, cuando el peligro había pasado, el tránsito se normalizó.