Defensa del consumidor. BEBIDAS ENERGIZANTES + ALCOHOL = ¡PUM!

Bebidas energizantes más alcohol: mezcla explosiva y peligrosa

Ocasiona un estado de éxtasis en la persona que lo consume...

Por Juan Carlos Cuadros Guedes. Periodista

Si algo caracteriza al nuevo siglo, es precisamente el ansia de la gente por tener más de todo: más diversión, más experiencias, más información, más estudios, más dinero, pero, sobre todo, más de aquello que pueda brindarle placer. El único problema es que el cuerpo humano tiene un límite de resistencia y muchos lo desconocen.

En Lima (sobre todo en los balnearios del sur), y en algunas otras ciudades del resto del país, es cada vez más frecuente que los jóvenes --y adultos también-- se acerquen a las barras de los bares, discotecas y clubes nocturnos a pedir un Evolution Drink, Reanimator, Transformer, Helicopter, TNT Jean, Urban Cool, Torrente Sanguíneo, Maretazo o Red Boost, entre otros tragos nuevos con nombres exóticos, en los que se mezclan bebidas energéticas y frutas con gin, vodka, pisco, ron, vino, champán y whisky.

COMBINACIÓN EXPLOSIVA
En 1987, el médico austríaco Dietrich Mateschitz lanzó al mercado la primera bebida energética, un jarabe sabor dulce y cítrico que daba vigor a la gente, sobre todo a aquella que necesitaba permanecer despierta, pese al extremo cansancio.

En poco tiempo el consumo de esta bebida se popularizó y difundió a lo largo y ancho de los cinco continentes, hasta que a alguien, quizá un incansable de la vida nocturna, se le ocurrió mezclarla con alcohol para seguir despierto por muchas horas más, bailar sin control y no perderse de la diversión por el sueño. Sin querer queriendo --parafraseando al Chavo del 8--, inventó la llamada Pócima de la Perdición.

Una mezcla explosiva que ocasiona un estado de éxtasis en la persona que lo consume, muy similar al de las drogas, porque se combinan en el organismo un depresor del sistema nervioso (alcohol) y un estimulante (bebida energética).

RIESGO EN POTENCIA
"Los jóvenes atraviesan por un momento en el que están probando y decidiendo los límites de su vida. Muchas veces al estructurar este panorama no tienen claro el peligro y eso causa que caigan en adicciones", señala Milton Rojas Valero, supervisor del programa Lugar de Escucha, del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro).

"En el Perú es cada vez más común ver a alguien, sobre todo niños, consumiendo estas bebidas libremente, aunque en realidad su cuerpo no la necesite. Tal vez por una cierta dependencia psicológica y no porque su organismo requiera estimulación. Y esto pasa, por lo general, en las universidades, en los institutos y clubes, donde la moda es un tema social", dijo.

Los anuncios en la televisión relacionan las bebidas energéticas con el deporte extremo y con la música de última generación. Quizá por ello se consumen sin atender a su composición o mezcladas con alcohol, algo que puede llegar a ser muy dañino para la salud.

Y es que las bebidas energéticas, o energizantes como también se les conoce, contienen niveles de cafeína y taurina mucho más elevados de lo habitual, por lo que pueden causar insomnio, nerviosismo y ansiedad, y están contraindicadas durante el embarazo.

Si se combinan con alcohol, se enmascara la sensación de embriaguez, situación que puede ser causante de violentos accidentes de tránsito con consecuencias fatales.

ENFOQUE
La regulación es muy importante

Nutricionalmente hablando, el uso de estas bebidas no se justifica. Aunque su publicidad es bastante grande, hasta el momento no hay evidencias científicas que avalen su utilización. Por el contrario, como lo afirman médicos y especialistas, algunos de sus componentes pueden causar efectos secundarios importantes en mujeres embarazadas, niños, pacientes con esquizofrenia o con problemas cardíacos, de hipertensión arterial y de sobrepeso, si se consumen en forma inapropiada.

En cumplimiento de la Ley de Protección al Consumidor, los fabricantes y distribuidores de estas bebidas energéticas deberían rotular mejor sus envases e indicar en ellos, y en letras que puedan leerse sin mayor esfuerzo, que no es recomendable su consumo con alcohol ni con otras sustancias tóxicas.

Es el término energizante lo que suele confundir a los consumidores. Estas bebidas no son capaces de compensar la pérdida de agua y minerales durante la actividad física, y además no poseen una 'energía especial' que las haga más nutritivas que los alimentos habituales. Ahora lo sabe, usted elige.

Alto riesgo de sufrir un infarto al miocardio
La alerta sobre el riesgo de estas combinaciones para la salud ha sido indicada por diversos organismos de salud, médicos generales y expertos en toxicología. Según estudios de Cedro, solo en Lima Metropolitana el 21% de escolares varones y el 10% de mujeres dijo haber consumido estas mezclas, al menos una vez por semana.

El médico y jefe de la Unidad de Investigación de Cedro, Alfonso Zavaleta Martínez Vargas, aseguró que esa mezcla de bebidas podría ocasionar un paro cardíaco.

Explicó que al consumir, con licor, el contenido de tres o cuatro latas de bebidas energizantes, en una noche, la carga de cafeína incrementa la frecuencia cardíaca, lo que puede generar un coágulo que tape las arterias y, en el peor de los casos, un infarto.