Por Karina Borrero
Hasta que al fin escucharon nuestras plegarias. Y es que ahora para estar en forma ya no tendremos que movernos de casita. Llegó la era en que los entrenadores van tempranito a despabilarnos de la cama --mejor, imposible--. Basta con alistar todo lo que tenemos en la refrigeradora, ponernos una buena malla, remangarnos la polera --ya no use la del marido, por favor--, y ¡listo! a rebajar tallas se ha dicho.
Claro que, por más voluntad que tengamos, hacerlo solas siempre resultará una tarea difícil. Por ello el servicio de gym delivery nos calza como anillo al dedo. Aquí repase las tres propuestas que buscamos para que usted comience a soñar con su figura de verano.
MAHOMA VIENE ...
Iselda Livoni es entrenadora personal delivery y asegura, por sus años de experiencia, que lo que más nos cuesta a las mujeres a la hora de proponernos hacer ejercicios es levantarnos de la cama. "Lo mejor es que me den las llaves de su casa, así me aparezco a las 7 de la mañana, voy de frente hasta el cuarto, pongo música, destapo el edredón y ahí comenzamos". Esto es lo que llamamos servicio personalizado.
El programa de Livoni consiste en conciliar una rutina con los implementos que se encuentran en casa, desde botellas de aceites para hacer pesas ligeras, las guías telefónicas para los steps, y hasta tantear bolsas de fruta por kilos para aumentar la resistencia sobre el músculo que se quiere tonificar. Según el gusto de cada una, los ejercicios son hechos a la medida. "A algunas les encanta caminar y estar en contacto con la naturaleza, saltar la soga, hacer pilates. Otras prefieren el tae bo y las más jóvenes el baile moderno. Pero a todas nos gusta 'lorear', así que una buena caminata entre esas conversas sí que bajan calorías", dice la entrenadora, que se jacta de hacer bajar de peso a sus clientas en un mes.
Tres veces por semana se practica una hora de ejercicios (incluidos los 15 minutos de calentamiento), en los que se combinan 40 minutos de aeróbicos, que son los que queman las calorías, con 20 de anaeróbicos. Estos últimos son los que logran tonificar los músculos empleando gimnasia localizada para abdominales, glúteos, caderas y brazos.
SEGUNDO PASO: REVISAR LA REFRI
Por lo general, estos servicios incluyen un inventario de lo que tenemos actualmente en la refrigeradora. Se bota aquello que resulta una tentación y se hace una lista de comida saludable que la ayudará en su meta de estar en forma. No se angustie por los costos, pues este servicio no se lo cobrarán. Pero si usted ya está pasando la base cuatro y sus ejercicios tienen que ser supervisados, Ruth Avanto puede que tenga la solución. Ella es entrenadora de fisicoculturismo, además de ser fisioterapeuta, y emplea ejercicios que contribuyen a la mejorar la lubricación articular y los niveles de flexibilidad. Y sí, con todo aquello que la rodea en su hogar.
Otra alternativa es Natural Training, el programa personalizado en casa de Natural Spa, que está a cargo de Juan Ruiz. Este es un paquete de cinco semanas durante las cuales recibirá dos veces la visita en casa de un endocrinólogo, el cual la evaluará y creará una dieta según sus necesidades. El entrenamiento se ha pensado para que se realice por lo menos tres veces por semana, pues es la repetición de ejercicios durante ese período lo que impacta al cuerpo hasta lograr bajar de peso.
Ya no tiene más excusas que enumerar. Ponga su mejor CD y espere aplicadísima a su instructor, que lo único que le toca a usted es poner las mejores ganas.
TOME NOTA
Iselda Livoni :
TELÉFONOS: 254- 9896 / 938-44169.
El servicio incluye acompañarla al supermercado para enseñarle qué es lo que debe comprar.
COSTO: US$15 por hora. Pueden ser más personas en una casa, sin costo adicional.ç
Ruth Avanto
TELÉFONOS: 323-0427 / 905-24218.
COSTO: US$480 durante tres meses, tres sesiones por semana.
Natural Training
TELÉFONOS: 223-0288. COSTO: US$200,
Cinco semanas, con visita del endocrinólogo y dieta.