LUEGO DEL DEVASTADOR SISMO QUE AZOTÓ SUS PRINCIPALES CIUDADES. LA REGIÓN ICA, DE LA MANO DE SUS TRABAJADORES Y EMPRESAS, EMPIEZA A DAR DE MANERA PROGRESIVA SUS PRIMEROS PASOS HACIA LA ANSIADA RECUPERACIÓN
Por Azucena León. Enviada especial a Ica
Ramón Arias, un ancashino de 45 años, es uno de los miles de migrantes que llegó a Ica atraído por los incentivos económicos que otorgaba la agroindustria a los trabajadores para solucionar la escasez de mano de obra que empezaba a registrarse. Puso sus pies en Ica por primera vez hace dos años, en medio de un explosivo crecimiento de la agroexportación, una actividad que ha contribuido a que la región se convierta, en el último año, en una de las pocas zonas del país con pleno empleo.
Ramón, quien esta mañana (del jueves 23 de agosto) aún luce desencajado, se reincorporó a su puesto en el campo cinco días después del terremoto que golpeó fuertemente las ciudades de Pisco, Chincha, Cañete e Ica, y paralizó inicialmente todas las actividades productivas de la zona. Él, al igual que la mayoría de personas de las áreas rurales --que perdió familia y vivienda--, buscó incorporarse rápidamente a su centro de trabajo para obtener un ingreso que, dice, le permita alimentarse y responder al apoyo que le brindó su empresa, la que también sufrió --aunque en menor proporción-- ciertos daños que pudieron ponerla en jaque.
EL RECUENTO DE LOS DAÑOS
Aproximadamente 1.500 hectáreas de cebolla dulce en Villacurí (en la provincia de Ica) podrían haber colapsado si el fluido eléctrico no se hubiera restablecido a tiempo (antes de los siete días desde el sismo), pues al encontrarse en plena temporada de cosecha se necesitaba agua para bombear los pozos y mantener hidratado el producto, que debe contar con cierto nivel de calidad para ser exportado a Estados Unidos.
Pero este rubro no es el único con problemas. La producción de palta para el 2008 --al menos la de Agrícola Chapi (tercer agroexportador del país)--, podría verse afectada en un 20%, ya que la ausencia de trabajadores y la falta de energía impidieron que se realizaran los trabajos de cultivo. Sin contar que no llegó a cosechar su acostumbrada producción de flores,
Y aunque es cierto que el espárrago se encontraba en temporada baja, algunos productores, sobre todo los que se orientan a la producción de espárrago verde fresco, se vieron obligados a reemplazar mercados premium, como España y Francia, por el estadounidense, donde el kilo se cotiza a US$1,2, una diferencia de casi un dólar con los europeos.
Las empresas agrícolas como Athos, que sí pudieron utilizar grupos electrógenos a los dos días del terremoto, continuaron con normalidad sus labores de empaque y solo registraron una pérdida del 5% en su producción.
PISCO SOLO HAY UNO
Los daños para las empresas del sector textil y confecciones y otras ramas del sector manufacturero, como la de producción de pisco y vino, que también fueron golpeadas, saltan a la vista en el lugar de los hechos. Estos han generado atrasos de hasta 15 días en los plazos de entrega a los clientes.
Sin embargo, los efectos no son tan graves como los sufridos en el comercio, los servicios y la pesca. La hacienda San José, ícono del turismo en Chincha, se encuentra afectada en casi 90% y no podrá operar --por lo menos preliminarmente-- en los próximos quince meses. Y si bien es cierto que existen otros hoteles como el Hacienda Ocucaje, que no han sufrido daños significativos en su infraestructura, necesitarán como mínimo quince días para operar con normalidad.
En el caso del sector pesquero, Daniel Corahua, un pescador artesanal de la caleta El Chaco-La Puntilla, nos comenta con cierta impotencia que el 60% de los 4.000 pescadores ubicados en esa región ha perdido sus embarcaciones y aunque existen otras que lograron salvarse, no pueden salir a pescar porque no tienen motores, redes ni otras herramientas, que colapsaron con el sismo. "Otro aspecto que impide que trabajemos con normalidad, además de las continuas réplicas, es la falta del recurso. Hace pocos días hicimos una pequeña prueba para capturar corvina, mariscos y otros pescados pero no logramos pescar nada, es como si hubieran salido disparados", comenta.
HERIDOS PERO NO MUERTOS
Aunque el panorama en muchos de los distritos recorridos por el equipo de este Diario era poco alentador, pues prácticamente en todas las zonas rurales se observaba casas devastadas por el sismo, existía algo que se podía percibir y que contrastaba con el desastre: la fuerza de cada uno de los pobladores afectados, quienes pese a la adversidad hacían esfuerzos para incorporarse progresivamente a sus puestos de trabajo.
"De nada me sirve llorar, eso no me devolverá lo perdido. La única manera de seguir adelante es trabajando y eso es lo que vengo a hacer", comenta Carlos Enrique Pérez, de 26 años, que trabaja como operador de planta en una pesquera y que por el siniestro perdió a su padre y a un hermano.
Un factor decisivo para que varios iqueños y migrantes vuelvan a trabajar fue el respaldo de sus empleadores, que no solo otorgaron víveres, agua , carpas y colchones, sino que además brindaron adelantos de sueldos, vacaciones, incentivos y bonificaciones.
Tecnológica de Alimentos, del grupo Brescia, otorgó a su personal un bono de S/.350, adicional a la jornada laboral de S/. 189 que reciben semanalmente (en este momento el personal realiza trabajos de mantenimiento). Por su parte, Agrícola Chapi otorgó un incentivo de S/.20 adicional a los S/.19.50 que perciben los trabajadores por su labor diaria en el campo. "Evidentemente, el día siguiente al temblor nadie vino a trabajar, pero los incentivos no se dieron solo para que vengan y trabajen, sino porque realmente nos interesaba censar a nuestros trabajadores, para conocer la forma exacta en la que se vieron afectados y analizar cómo ayudarlos", agrega el gerente de operaciones de Chapi, Ricardo Arriola. Estas bonificaciones extras y el regreso progresivo del personal contribuyeron a que los diferentes sectores pudieran retomar poco a poco sus labores productivas. Es más, uno de los primeros en operar en la zona fue el textil y confecciones, que al quinto día del sismo empezó a trabajar al 30% de su capacidad y que hoy ya habría retornado prácticamente a la normalidad.
Existen casos puntuales que preocupan, como el que registra Felipe Llona, conocido productor de uva de mesa que aún tiene problemas de mano de obra.
Aun así, la Cámara de Comercio de Chincha estima que el 85% de las 700 empresas que operan en esta ciudad presentaría un ausentismo que no supera el 10%. Es decir, la mayoría ya retornó plenamente a sus actividades. Es más, según la consultora Maximixe, para setiembre el sector manufactura --que incluye la producción de vino y pisco-- podría producir como antes, mientras que en los rubros minero y agroexportación la recuperación sería mucho más rápida y no excedería de dos semanas, pues al contar con luz, agua, petróleo y gas estarían en condiciones de producir normalmente.
RECUPERACIÓN EN MARCHA
Pero, ¿cuánto podría demorar esta etapa de recuperación? ¿Es realista hablar de un mes o dos semanas? En la parte empresarial todo indica que sí, aunque existen sectores como el turismo que probablemente necesitarán unos tres meses más para retomar el ritmo.
La gran pregunta que surge entonces es si esta recuperación también alcanzará a los trabajadores, que resultaron los más golpeados con esta tragedia, al perder familias y viviendas.
Las respuestas están divididas. Empresas como Textil San Cristóbal, Textil del Valle, Austral Group, Tasa y Athos aseguran que su personal es lo primero y el valor más importante, por lo que ya se encuentran analizando alternativas para colaborar con la reconstrucción de las viviendas. Y no solo están abriendo cuentas para recibir donaciones de sus clientes para este objetivo, sino que además están viendo la posibilidad de asignarles montos especiales para iniciar los trabajos, además de manejar préstamos y otorgarles material noble. "Lo primordial en este momento es nuestra gente y no escatimaremos esfuerzos para apoyarlos en todo, incluso en la reconstrucción de sus casas", afirma Humberto Speziani, asesor de la alta dirección de Tasa.
Pero, como bien dice Fernando Garibaldi, gerente general de Textil del Valle, también es indispensable contar con la colaboración del Estado. Aunque ya se habló de períodos de gracia para las deudas y de préstamos especiales por S/.6.000, es imprescindible que las promesas no caigan en saco roto y que puedan materializarse en breve plazo, pues difícilmente una persona que duerme en una carpa podrá soportar este frío que congela los huesos.
"Si me preguntas qué necesito en este momento, la respuesta es sencilla: que el Gobierno cumpla su promesa y nos dé los recursos que necesitamos para reconstruir nuestras viviendas, es todo", sentencia Sonia Domínguez, costurera de una textil de Tambo de Mora (Chincha). Del resto se encargan ellos.
ALIMENTO EN ICA
Se normalizan los precios
4Los problemas de abastecimiento generaron una fuerte alza en el precio de los alimentos. El pollo, por ejemplo, pasó de S/.5 a S/.6,5, e incluso a S/.7. También subieron la papa y otros productos de primera necesidad no cubiertos por las donaciones. No obstante, y aunque aún persisten los problemas de suministro, los precios han comenzado a retroceder hacia sus niveles antes del sismo.
PARA LOS TRABAJADORES
Darán ayuda psicológica
4La mayoría de empresas otorgó un rápido respaldo a sus trabajadores y a la comunidad de las zonas donde se encuentran ubicadas. Es más, luego de organizar el reparto de víveres, que algunas estiman podrá prolongarse por un mes, se abocaron a iniciar campañas para verificar la salud de sus trabajadores. Se puede observar centros médicos especialmente levantados para realizar campañas de despistaje de males. Pero no es lo único: los empresarios también son conscientes de que se necesita más, por eso firmas como Austral iniciarán hoy, lunes, campañas de respaldo psicológico en Pisco.
A TENER EN CUENTA
Falta de agua afectaría a Ica
4La falta de agua ya era un problema que se sentía en la región, incluso antes del terremoto. Las áreas de cultivo para la agroexportación y otros sectores, como el vitivinícola, han crecido año a año y no se cuenta con recursos hídricos suficientes para acompañar este crecimiento.
4Un clamor prácticamente de todos los empresarios es que el Ministerio de Economía otorgue el presupuesto necesario para aumentar la reserva de la laguna de Choclococha, lo cual beneficiaría a todo el valle de Ica.
4De lo contrario, no solo se pondrá el riesgo el crecimiento de la región, que en los últimos años registró una expansión por encima de los dos dígitos, sino que también peligrarían las inversiones realizadas a la fecha, que están estimadas en más de US$20 millones. Según Javier Young, gerente de fundo El Recuerdo, cada área de cultivo en la agroindustria demanda una inversión de US$15.000.