CONDESA DE CORNUALLES.  No la quieren

Camilla recibe cartas repletas de insultos

LONDRES [EFE]. Una combinación de cartas llenas de odio recibidas a su nombre y las presiones de Isabel II fueron las causas que llevaron a Camilla, duquesa de Cornualles, a excusar su asistencia, este viernes, en el servicio religioso por los diez años de la muerte de Diana de Gales, pese a que los dos hijos de Diana, los príncipes Guillermo y Enrique, solicitaron su presencia.

Carlos, el príncipe de Gales, también habría insistido en que su esposa asistiera con él al acto, junto con la reina, sus hijos y medio millar de invitados, pero Isabel II vetó la presencia de Camilla, en buena parte debido a la posible reacción negativa de los miles de admiradores de Diana.

El tabloide "The Sun" afirmó ayer que lo ocurrido "es un desastre de relaciones públicas" para Clarence House, la casa del Príncipe de Gales, y un grave revés para Camilla, que tanto había trabajado últimamente y con cierto éxito para mejorar su imagen pública.

Según una fuente próxima a Clarence House citada por ese periódico, Camilla no estaba muy deseosa en un principio de asistir, pero sus asesores insistieron en que sería mejor que lo hiciera.

Algunos medios acusan al príncipe de Gales, con su insistencia en tener a Camilla a su lado en esa ocasión, en la que se trata de recordar a su primera esposa, de haber perdido todo el sentido de realidad.

"No hay nada que me pueda alegrar más después de ganar la lotería", dijo Joan Berry, una miembro del club de admiradores de la princesa Diana, The Diana Appreciation Society.

Algunos seguidores incluso planeaban lanzar huevos y tomates a Camilla, de 60 años, en el caso de que acudiera a la ceremonia en la que los hijos de Diana, Guillermo y Harry, hablarán ante 500 invitados especiales.