DESTINO INTERNACIONAL. LUGARES EMBLEMÁTICOS EN LOS ÁNGELES

Caminando por la Gran Avenida

DESDE LA CATEDRAL DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES HASTA LA BIBLIOTECA PÚBLICA, ESTA CALLE PRINCIPAL ES UN INTERESANTE CORREDOR TURÍSTICO

Por Catherine Contreras

Si está de paso por Los Ángeles, una recomendación: no se quede horas plantado en el aeropuerto esperando su vuelo de conexión. Salga y descubra el centro de la ciudad, que está a pocos minutos y ofrece al turista una serie de atractivos que se concentran en unas cuantas cuadras de la Gran Avenida, la vía principal donde se combina arte y entretenimiento, cierta tradición y mucha modernidad, especialmente en el campo arquitectónico. Dicen que el 'downtown' de Los Ángeles es la Gran Avenida, y es verdad, aunque esta afirmación obligue dejar de lado el célebre Barrio Chino, que está ubicado relativamente cerca de Union Station, la estación donde usted llegará después de tomar en el aeropuerto el autobús que lo lleva directo y sin paradas hasta esta central del metro local. Al llegar a Union Station tiene dos alternativas: o camina un aproximado de cinco largas cuadras hasta la Gran Avenida o toma la línea roja del metro hasta el Centro Cívico, que está solo a una estación de distancia. Desde este punto podrá iniciar su recorrido a pie, empezando por el primer atractivo de la vía principal: la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles.

Construida entre 1999 y el 2002 por el arquitecto español Rafael Moneo --el mismo que tuvo a su cargo la recientemente inaugurada ampliación del Museo del Prado en Madrid y quien transformó en esa misma ciudad el Palacio de Villahermosa para convertirlo en lo que es hoy el Museo Thyssen-Bornemisza--, esta moderna e imponente construcción de marcada forma angular fue levantada en reemplazo de la Catedral de Santa Vibiana, prácticamente destruida por un terremoto en 1994.

Este edificio, que rompe los esquemas de las tradicionales iglesias católicas, está ubicado en la esquina de la Gran Avenida y la calle Temple, sobre un área de 23 mil m2. Al ingresar, el visitante querrá recoger cada rincón que logre mirar con sus ojos. Lo ideal es que gire a su izquierda y vaya directo a la puerta de ingreso, sobre la cual una imagen de la patrona de la ciudad le dará la bienvenida.

En su interior podrá descubrir su altar mayor, donde un gigantesco órgano de 89 tubos de madera y metal que alcanza los 25 metros de altura captura la atención. Dicen que es uno de los más grandes de Estados Unidos, y que fue construido con parte de las piezas del órgano que había en la antigua catedral. En el sótano de la iglesia está el mausoleo, donde yacen enterrados cardenales y obispos desde tiempos de la fundación de la Arquidiócesis de Los Ángeles. En medio de la quietud uno se resigna a caminar entre las criptas para admirar los bellos vitrales que rodean las salas. La visita a esta catedral termina en el Jardín de la Meditación y paseando entre esculturas en el Jardín de los Niños, donde también se detendrá a descansar y apreciar las hermosas piletas.

Al salir, retome la Gran Avenida hacia el sur. En la acera de enfrente encontrará tres edificaciones en una larga cuadra, que forman parte del Los Angeles Music Center: el teatro Ahmanson, el Mark Taper Forum y la estrella de esta zona, el Dorothy Chandler Pavillion, que durante varios años fue sede de la ceremonia de entrega de los premios Óscar. Este importante auditorio inaugurado en 1964 es actualmente sede de la Ópera de Los Ángeles, que dirige el tenor Plácido Domingo y tiene capacidad para 3.197 personas.

En la esquina opuesta al Dorothy Chandler Pavillion se encuentra el Walt Disney Music Hall, una estructura vanguardista que contrasta con el primero no solo porque sus paredes están hechas íntegramente de metal (su brillo se descubre a gran distancia), sino que su diseño parece ser un laberinto de líneas ondulantes. Esta sala, que también forma parte del Complejo Musical de Los Ángeles, pues es la sede de la Orquesta Filarmónica de esa ciudad y su Coro Magistral, es otro de los principales atractivos de esta ruta turística no solo por su programación cultural, sino por ser una obra maestra del arquitecto Frank Gehry, el mismo que hizo el Museo Guggenheim de Bilbao, y tiene muchas semejanzas con esta construcción. Será para el turista una gran experiencia ingresar y realizar el recorrido por sus ambientes, especialmente el auditorio principal, cuya acústica es producto de una milimétrica disposición de piezas de madera que forman el revestimiento en paredes y techo.

Casi al frente del Walt Disney Music Hall se encuentra el MOCA (Museum of Contemporary Art), que abrió sus puertas en 1986. Este museo reúne en su colección más de 5.000 obras de arte producidas por decenas de artistas desde 1940. Recorrerlo le tomará un poco más de una hora y media. Si le queda algo de tiempo y físico, siga por la Gran Avenida hacia el sur, hasta llegar a la Biblioteca Pública de Los Ángeles, que no está precisamente en esta vía principal sino una cuadra hacia el lado derecho. Finalizado este 'full day' en el centro de la ciudad (para los más avezados, Hollywood se encuentra a 15 minutos en metro), la recomendación es regresar a Union Station, desde donde podrá esperar el mismo bus que tomó al iniciar su aventura. Es un hecho que se sentirá cansado, pero habrá aprovechado el día y conocido un poco de los importantes atractivos de esta ciudad de estrellas.

Allá vamos
Al llegar:
En el aeropuerto LAX, caBuses: Los autobuses que lo sacarán del aeropuerto salen cada 30 minutos de 5 de la mañana a 1 de la madrugada. Los tickets de ida y vuelta cuestan 8 dólares.
Ingresos: El único atractivo gratuíto es la catedral. Para poder tener acceso a los otros lugares turísticos, las entradas oscilan entre 8 y 12 dólares.