Próspero pisco y próspero perú

Por Gladys Triveño. Pro Expansión

El terremoto que ha azotado a nuestro país ha puesto en evidencia lo vulnerables que somos. Todas las riquezas y potencialidades que tiene el Perú son insuficientes si es que no somos capaces de contar con un mínimo de fortalezas que permita enfrentar crisis como las que ha dejado este sismo.

Sin embargo, cuando oímos a los políticos pareciera que ven una realidad distinta. Para muchos de ellos casi todo funciona a la perfección.

La realidad es otra. El Perú ha demostrado con el último terremoto tener la institucionalidad de una casa de adobe construida sin técnica.

Los terremotos no se pueden evitar pero sí se pueden prevenir los daños. Y la energía de nuestros empresarios y el potencial del país exigen una institucionalidad que permita que los peruanos vivan seguros y que puedan participar activamente en el mundo globalizado.

No debería ser necesario un terremoto para empezar a construir un próspero Pisco o un próspero Perú. Solo hace falta visión, responsabilidad, realismo, organización y acción. La reconstrucción productiva en Pisco puede ser un buen comienzo.