Guillermo Flores Gavidia, economista peruano de 59 años, dedicó 14 años al estudio de un compuesto bioquímico para limpiar aguas servidas. Su interés por el tratamiento de los residuos comenzó a los 17 años, cuando entró a trabajar en la empresa pesquera de su padre y constató lo contaminante que era esa industria. Luego estudió Economía en la Universidad Católica, administración de negocios en el Perú y EE.UU. y finalmente una especialización en Ciencias del Agua en la Universidad Católica de Valparaíso.
Flores afirma que gracias a sus conocimientos sobre las teorías de probabilidades (adquiridos en su carrera de Economía) llegó más rápido a determinar la fórmula que hoy es única internacionalmente y que ya ha vendido en el Perú a unas ocho instituciones públicas y privadas.
Se trata de un compuesto enzimático que mezclado con hidróxido genera calor. Si ambos son vertidos en un depósito de agua, esta alcanzará temperaturas de hasta 140 ºC matando así a los microorganismos que causan enfermedades, mal olor y que son responsables de que el agua contaminada se vea negra.
Solo en el Perú, la lista de potenciales compradores de este compuesto, llamado DAC-1, es larga. Están allí los conjuntos habitacionales, clubes y hoteles en zonas sin servicios (como las playas). También los hospitales y clínicas, que están obligados por ley a tratar sus residuos antes de arrojarlos en los desagües públicos. Asimismo las municipalidades, que ahorrarían usando agua servida y tratada en vez de agua potable para sus parques, jardines y viveros. O aquellas industrias que usan grandes cantidades de agua, como en la fabricación de adobes. En las zonas afectadas por el sismo, sería una solución ante el colapso de las redes de desagüe.
Pero si Guillermo Flores ya comercializa el DAC-1, a través de su empresa Corporación Artemar, ¿por qué se presentó al concurso de proyectos de negocio BiD Challenge? Porque no cuenta con el capital suficiente para producir de acuerdo con la demanda que tiene actualmente. Flores ha calculado que necesita fabricar 120.000 litros del compuesto para vender en un año y para ello requiere US$280.000.
Como todo proyecto que se presenta a este concurso, el de Guillermo Flores cumple con el requisito de ser viable económicamente. Su rentabilidad sería de 100% en el primer año. Si gana el concurso obtendría este capital con una tasa muy baja. Su objetivo a mediano plazo es buscar financiamiento mediante acciones en la bolsa de valores.
LAS CLAVES
1 Las edificaciones que no están conectadas al sistema de desagüe pagan actualmente una tarifa promedio de US$12 por metro cúbico retirado de sus pozos sépticos. El servicio lo dan actualmente cuatro empresas que poseen los camiones cisterna. No incluye el tratamiento de las aguas ni de los residuos sólidos.
2 Los arbitrios municipales incluyen el cobro de agua potable para riego de parques y jardines, aunque muchos concejos usan aguas servidas o con cloro. La Municipalidad de San Miguel pagaba S/.2,85 por metro cúbico de agua potable para el riego de parques y jardines. Con el DAC-1, cada metro cúbico de agua para riego le cuesta S/.0,93.
3 Las plantas, raíces y especies hidrobiológicas usadas en la fabricación del DAC-1 son especies peruanas, cuya concentración de proteínas varía de acuerdo con la altitud en que crecen. Estas se cocinan, se dejan fermentar y al cabo de 15 días forman bacterias que son las que fabrican las enzimas. Este compuesto se mantiene separado del hidróxido hasta antes de su uso. El costo de producción es de S/.1 por medio litro.
EL DATO
Para saber más del DAC-1 escriba a artemar351_49@hotmail.com
o a lawyerstudy@hotmail.com o llame al 9210-5773.