Por Ricardo González Vigil
Estamos ante la primera novela de Eduardo Lago (Madrid, 1954), quien cuenta con una destacada trayectoria como crítico literario, docente universitario y periodista, y se desempeña actualmente como director del Instituto Cervantes de Nueva York. "Llámame Brooklyn" es una sustanciosa y compleja novela, con muchos pasajes brillantes, ganadora del Premio Nadal del 2006.
El título nos lleva al comienzo de "Moby Dick" de Melville (un personaje la califica de la "mejor novela" norteamericana, en la p. 360): "Llamadme Ismael". Aquí adquiere reveladoras vueltas de tuerca: en un primer término, alude al libro que Gal encarga a Néstor, una novela denominada "Brooklyn". En segundo término, se trata del nombre que, por amor a Brooklyn, Gal quiso poner a la hija que anheló tener con Nadia: "me acordé de lo que tú decías de que algún día tendríamos una hija, y le pondríamos de nombre Brooklyn" (p. 206). Tercero: todos los embarazos de Nadia con Gal fracasaron, abortos causados porque ambos, a pesar de amarse, se veían carcomidos por "la atracción del abismo" (p. 252); convergentemente todos los libros iniciados por Gal quedan inacabados, fragmentos-abortos. Va a ser Bruno quien despertará un amor con energía positiva en Nadia: da a luz una hija a la que llama Brooklyn (plasmando el deseo de Gal); y será Néstor quien logre dar a luz la novela "Brooklyn". Cuando nos enteramos de que Gal supo de la existencia de la hija de Nadia (dato que ocultó a Néstor, según aclara la p. 388), sospechamos que instó a Néstor (nombre que connota prudencia y sabiduría, aquí lo ostenta un joven y no una persona mayor como la de los poemas homéricos) a completar la información, para que conozca a la postre a la hija de Nadia, la cual leerá la novela "Brooklyn", y se alejará de Néstor, a quien dejará enamorado de ella.
Otros temas: la Guerra Civil Española (los tremendos pasajes de una traición) y el cuestionamiento de la vanidad literaria, ya que se debe escribir por necesidad, y no por la fama o el éxito (ahí los homenajes a Melville, Salinger, Pynchon, Onetti, etc.), oposición entre los "malos pastores" y el "buen pastor" conforme la cita bíblica de Ezequiel que marca el destino de Gal (p. 37).
Título: "Llámame Brooklyn"
Autor: Eduardo Lago
Editorial: Destino
ARGUMENTO
A lo largo de su vida Gal Ackerman ha escrito centenares de cuadernos sin lograr acabar ningún libro. Antes de morir comprende que hay un hilo central en sus papeles: la novela "Brooklyn", la cual debe ser armada y completada por el joven Néstor Oliver-Chapman, un periodista del "New York Post" que, luego de años de trabajo cada vez más absorbente (hasta sentirse identificado con Gal y dar forma a la novela como si fuera Gal mismo), descubre, gracias a "Brooklyn" quien tiene la capacidad creadora de un verdadero escritor. El destinatario principal de Gal era su amada Nadia; Néstor conocerá, embelesado, a Brooklyn, hija de Nadia, ya que es ella la que leerá la novela "Brooklyn" en lugar de su madre.