Diva

TREINTA AÑOS DESPUÉS DE SU MUERTE, MARIA CALLAS SIGUE SIENDO LA SOPRANO MÁS ADMIRADA DEL MUNDO Y LAS NUEVAS VOCES INEVITABLEMENTE SON COMPARADAS CON LA SUYA

Por Alberto Servat

Si la ópera ha tenido una estrella verdadera, capaz de eclipsar con la sola mención de su nombre a todas las demás celebridades a su alrededor, ella es María Callas. Una artista única en su especie, tambien una mjuer de innegable magnetismo y una celebridad sobre la que se volcó la prensa de su época. Nunca, antes ni después , una estrella lírica provocó tanta pasión.

Así como lo hicieron Isadora Duncan, Frida Kahlo o Greta Garbo, en sus respectivos reinos, Callas fue escribiendo su propia leyenda, y se convirtió en  uno de esos monstruos sagrados a los que las siguientes generaciones siguen dedicándole culto, y que vistos desde esa perspectiva lo son todo menos humanos.

Resulta curioso y significativo que las grabaciones para la EMI que María Callas realizó sigan siendo lucrativas. Convertidas en CD, sus interpretasciones están allí, intactas, invadiendo la privacidad de sus admiradores con la misma energía que tuvieron al momento de su ejecución. El prodigio de la voz continua vivo. Así la podemos escuchar en sus máximas creaciones: "Tosca" y principlamente "Norma". Papeles para los que había nacido. Incluso sale airosa en los personajes que nunca interpretó en escena, Mimío Carmen; o en aquellos que presentaban alguna dificultad y que, en su genialidad, supo estudiar de tal manera que terminó superando del reto, como "Aida"

Pero la Callas fue víctima de su propia personalidad. Su genio, el nervio que inyectó en cada instante de su vida, no hizo, sino aumentar sus propios temores e inseguridades. Lo dio todo por la pasión , y en ellos se fue su voz, única arma para enfrentar al mundo. Entonces, incapaz de sobreponerse a sus erráticas decisiones, optó por el exilio en su departamento de la calle Georges Mandel de París, acompañada solamente por sus discos. Triste final, trágico como la mejor de las óperas.

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La leyenda de María Callas