RENO [AP]. Douglas Eugene 'Gene' Savoy, un explorador que descubrió varios sitios arqueológicos perdidos en el Perú y encabezó largas travesías para aprender más sobre las antiguas civilizaciones, falleció cuando frisaba los 80 años. Savoy murió el martes en su vivienda de Reno, estado de Nevada, informaron el sábado sus familiares, según pudo conocerse ayer.
Llamado 'El Auténtico Indiana Jones' por la revista "People", Savoy es considerado el descubridor de al menos cuatro de los sitios arqueológicos más importantes del Perú, incluida la zona de Vilcabamba, en el Cusco, que habría sido el último refugio de los incas ante la avanzada de las huestes españolas.
Su compatriota Hiram Bingham, quien redescubrió Machu Picchu en 1911, también visitó Vilcabamba, pero las excavaciones que realizó Savoy, a mediados de la década de 1960, revelaron que se trataba de una población mucho más grande de lo que se pensaba.
En las siguientes cuatro décadas, descubrió varias ciudades de piedra de una civilización preínca conocida como Chachapoyas, ubicada en la selva peruana. Entre esas ciudades figuran el Gran Pajatén, el Gran Vilaya y el Gran Saposoa.
"Los científicos pensaban que la existencia de estas ciudades y asentamientos en el bosque lluvioso peruano eran un mito, hasta que mi padre los descubrió", aseguró su hijo Sean Savoy.
"Sus descubrimientos abrieron toda un área nueva de la arqueología en la selva peruana", rememoró.
Durante sus exploraciones, 'Gene' Savoy sufrió hepatitis, fue mordido por serpientes y perseguido por terroristas, cuenta su hijo, quien también es heredero de su pasión por la investigación arqueológica.
Para financiar sus expediciones, Savoy constituyó el ente The Andean Explorers Foundation, que en los últimos años ha realizado en nuestro país varias investigaciones con una inversión aproximada de un millón de dólares.
El explorador peruanista también se hizo a la mar para probar sus teorías de que los incas, los aztecas y otras civilizaciones antiguas tuvieron contacto entre sí.
Desde 1977 hasta 1982 utilizó una goleta de 18 metros de eslora (longitud de la nave desde la proa hasta la popa por dentro de la cubierta) para investigar posibles rutas comerciales en los océanos Atlántico y Pacífico.
Entre otros premios, 'Gene' Savoy recibió medallas de los entonces Senado y del Ministerio de Industria y Turismo del Perú a fines de la década de 1980.