LIMA

Piden legislación que sancione consumo de alcohol en las calles

No les pasa nada a ebrios escandalosos

¿Cuántas personas han sido severamente sancionadas por beber en la vía pública y ocasionar disturbios o escándalos bajo los efectos del alcohol? Pues ninguna.

Esa, tal vez, sea una de las causas por las que algunas personas, principalmente jóvenes, suelen consumir bebidas alcohólicas en las calles en claro desafío a las autoridades y en desacato a las normas que, como el denominado Plan Zanahoria, prohíben la venta de licor para lograr un clima de tranquilidad y seguridad en las calles de Lima.

Sin embargo, no importa si los bares o discotecas cierran, para muchos la diversión continúa en las calles. En las estaciones de combustible de Barranco, por ejemplo, no venden licor después de las 11 p.m., ya que está completamente prohibido. De este modo, no importa el fastidio del muchacho o los destemplados gritos de alguna jovencita que exige que le vendan una lata de cerveza, pues si el negocio lo hace corre el riesgo de ser multado o clausurado. Hasta allí, el Plan Zanahoria, parece funcionar bien. El problema es cuando después de las 3 de la madrugada, los locales del bulevar barranquino empiezan a cerrar, pues decenas de jóvenes salen y toman por asalto algunas calles y hasta la propia Plaza de Armas para seguir bebiendo. ¿De dónde consiguen el licor? Todo indica que estos jovencitos vienen ya preparados de antemano, pues sacan las botellas de su propios vehículos. Ante ello, la intervención del serenazgo resulta insuficiente, pues no pueden detener y tampoco hacer nada ante la actitud violenta de algunos muchachos que se encuentran bajo los efectos del alcohol.

"La intervención de los serenos es ante todo disuasiva... Lamentablemente, el marco legal vigente no es represivo para aquellos que, en estado de ebriedad, incurren en este tipo de faltas en la vía pública", sostuvo Christian Salomón, de la Municipalidad de Barranco.

Algo similar ocurre en Pueblo Libre que desde hace algún tiempo puso en marcha el Plan Tolerancia Cero al Alcohol. El alcalde de ese distrito, Rafael Santos Normand, recordó que para ello se formó el Grupo de Intervención Rápida (GIR) formado por los serenos.

"Los locales públicos cumplen las normas, pero lamentablemente el marco legal en estos casos no ayuda cuando un ebrio protagoniza escándalos o disturbios en la vía pública. Creo que debe modificarse la legislación para evitar este tipo de cosas y sancionar al que altera el orden y la tranquilidad vecinal", refirió Santos.

Algo similar ocurre en Miraflores, sobre todo en los alrededores de la Calle de las Pizzas. Aunque en ese distrito hay también un patrullaje constante, poco pueden hacer los serenos con los clientes que beben apoyados a un automóvil o sentados en la acera. Todo ello ocurre no obstante que son muchos los jóvenes que luego de beber conducen un vehículo.

El abogado penalista Mario Amoretti precisó anteriormente que un peatón ebrio que comenta una imprudencia y cause un accidente de tránsito no tiene ningún tipo de pena o sanción. "Es inimputable, no puede responder penalmente", dijo.

PARA RECORDAR
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Entre el 2005 y el 2006, el número de accidentes de tránsito causados por el alcohol se elevó 15%. La cifra fue 4.513 el año pasado.
4Aunque no existen estudios al respecto, la policía cree que entre el 10% y 20% de los jóvenes que acuden a parques y locales públicos para divertirse (como ocurre en Barranco y Miraflores) suele conducir un vehículo luego de beber.
4Una encuesta realizada por Cedro, entre personas de 14 a 35 años, revela que solo el 1,8% considera peligroso el consumo de alcohol.
4De acuerdo con las estadísticas de la Policía de Tránsito, del 1 de enero al 13 de agosto pasado, 26 accidentes que tuvieron consecuencias mortales fueron originados por la ebriedad de los conductores, en tanto que 52 fueron producidos por peatones que habían bebido.