Tras el impacto, el objeto se desintegró en esquirlas. No hay daños de ningún tipo
Por Carlos Fernández
Los pocos habitantes que viven en el sector de Carancas, ubicado a escasos metros de la frontera con Bolivia, en el distrito de Desaguadero, pasaron el peor susto de sus vidas cuando del cielo cayó, el sábado al mediodía, un supuesto meteorito. Al impactar con la tierra, este causó un fuerte estruendo que se escuchó a unos 10 kilómetros a la redonda. El gran pedazo de roca espacial dejó un hoyo de treinta metros de diámetro y de cinco metros de profundidad.
Campesinos asustados señalaron que tras el choque, el supuesto meteorito se desintegró lanzando, en varias direcciones, esquirlas de color plata grisáceo. Afortunadamente, ninguna causó daño material o personal.
Temerosos pero curiosos, cientos de pobladores de la ciudad de Desaguadero se acercaron ayer hasta el lugar para observar de cerca la huella dejada tras el ingreso del objeto a la atmósfera terrestre. Sin embargo, para cuando llegaron, las lluvias que azotaron el sector ya habían llenado de agua el enorme forado, lo que causó fastidio entre quienes deseaban tomar algún fragmento para llevárselo de recuerdo.