MADRID. Los diseños de los jóvenes cierran una destacada semana
MADRID [EFE]. Los diseños más jóvenes de la moda española desfilaron ayer sobre la Pasarela Cibeles que, tras una intensa semana de nuevas propuestas para la Primavera-Verano 2008, cerró sus puertas. En esta jornada final, Juanjo Oliva y Carmen March han vuelto por quinta vez a compartir desfile, pero si las promesas se cumplen, esta será la última.
Grandes hombros en las chaquetas, en la que vuelven las hombreras, altas cinturas, marcadas por frunces, superposiciones, amplios cinturones y muchos accesorios en una colección cuyo resultado son prendas apetecibles y versátiles. Una apuesta especial fue la utilización del terciopelo de verano, confeccionado con una mezcla de seda y lurex. Con mucho trabajo de estructuras y tejidos de gran nivel, que ha modelado, consiguió una colección "en la que hay mucho Balenciaga" y recuerda en momentos a una exquisita Liz Taylor en "De repente, el último verano". Organzas y tejidos de rafia le han permitido jugar con diferentes pesos en siluetas monocromáticas.El día comenzó con las apuestas juveniles de El Delgado Buil que recuperaron en "Dreamland" las prendas sobredimensionadas, los flecos y los enormes estampados, una de las señas de identidad de su anterior línea con la que lograron el Premio L'Oreal al mejor diseñador novel de Cibeles.
Con "Mirage", Luxoir mostró madurez en sus diseños. Trabajadas prendas que encierran una novedosa combinación de lisos, plisados y fruncidos en una línea de vestir hecha de ligeros volúmenes y tejidos como rasos matizados, sedas y viscosas naturales y en hombre incluye un cierto gusto por la sastrería clásica.
Juana Martín coincidió con Ailanto al inspirarse en la película "Blow Up", aunque las interpretaciones han sido muy diferentes. Importancia especial de los tejidos (garza, lino, rafias tratadas, metálicos, caucho tratado) en los que bordó maderas y ónix para enriquecer prendas con mucha tela, vuelos en las caderas y cinturas ajustadas.