Escandalosos signos de corrupción en el sur

Hay que poner fin a esa perversa y corrupta ruta donde la inversión y los recursos para los damnificados del sur van a dar a algunas empresas cuestionadas para de allí salir tarde, mal o nunca hacia los que más los necesitan.

Un informe de El Comercio revela cómo el Gobierno Regional de Ica contrató indebidamente para la remoción de escombros en Pisco a la empresa Inversiones y Edificaciones del Sur (IES). Ello pese a que esta apenas tiene ocho meses de constituida, carece de la maquinaria básica para el trabajo, no presentó carta de garantía y ni siquiera posee un local comercial. Para mayores señas, tendría que subcontratar a otras compañías para cumplir el encargo.

Claro está que su gran capital e infranqueable fortaleza radica en que goza de la bendición regional y provincial. Así, esta compañía presentó un presupuesto superior al del resto de cotizaciones, pero como su suerte ya estaba asegurada obtuvo la adjudicación directa por S/ 4'764.000, monto en el que habría una sobrevaloración de S/ 1'200.000.

Arrinconado por la contundencia de la denuncia, el presidente del Gobierno Regional de Ica, Rómulo Triveño, ha tenido que revelar --de modo exculpatorio-- que realizó la lesiva adjudicación directa por recomendación del alcalde de Pisco, Juan Mendoza Uribe, lo que no es una excusa aceptable. Ahora estos dos personajes tienen mucho que aclarar ante la justicia y de inmediato.

Lamentablemente, no es la primera vez que alguien se aprovecha ladinamente de la desgracia. Antes se denunció la sobrevaloración en la compra de alimentos por parte del Servicio Integral de Salud (SIS) por 14 millones de soles. Este latrocinio, con todos las agravantes y pruebas condenatorias, aguarda aún que la justicia alcance a sus perversos autores.

Es repugnante que haya gente medrando con la fatalidad de un pueblo y personajes, con dudosas empresas, que aprovechan la ocasión para hacer fortuna de forma venal. La Contraloría, la Fiscalía y el Poder Judicial tienen que denunciar y actuar de inmediato para imponer los castigos más severos a quienes resulten responsables.