El ómnibus, de la empresa colombiana Coomotor, llevaba 37 personas a bordo. Los heridos, algunos graves, reciben atención en Cusco y Abancay
Por Renzo Guerrero de Luna
Aún conmocionado, Jorge Lara intenta reconstruir lo ocurrido. Recuerda gritos, llantos. Afirma que fue la velocidad y la falta de pericia del conductor la que produjo el accidente que ayer costó la vida a trece ciudadanos colombianos que viajaban desde su natal Neiva hasta Cusco, para conocer Machu Picchu. "Los vidrios se rompieron y la gente salió volando", sostiene con la voz partida, sollozando. Su esposa, María Elena Rincón de Lara, de 53 años, falleció y dejó en casa a cuatro hijos esperándola.
Según las primeras investigaciones, el accidente se produjo a las 3:30 a.m., en la zona conocida como Santa Rosa, al llegar al puente del mismo nombre, en la vía Chalhuanca-Abancay, provincia de Aymaraes, a 69 kilómetros de la ciudad capital. El chofer del ómnibus, de propiedad de la empresa de transporte colombiana Coomotor, perdió el control y fue a parar al río Pachachaca.
Las brigadas de rescate se movilizaron y comenzaron las tareas de rescate. Un total de 24 heridos, muchos de ellos de consideración, fueron trasladados a los hospitales Guillermo Díaz de la Vega y de Essalud. Hasta el cierre de esta edición se sabía que, en el primer nosocomio, nueve de los heridos permanecían en observación.
En el hospital de Essalud de Abancay continúan hospitalizadas dos pacientes que fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas debido a la gravedad de su estado.
Se informó que los heridos graves fueron trasladados al Cusco en helicóptero y hoy otros cinco serían llevados a esa ciudad para que sean examinados en el hospital regional.
Los accidentados que ya fueron dados de alta serían llevados a Lima, según dispuso el presidente de la República, Alan García Pérez.
Ayer, a las 2:05 p.m. llegó al aeropuerto Alejandro Velasco Astete un helicóptero de la empresa Helinka que traía a bordo a dos pacientes en muy mal estado. Sin embargo, a su llegada no había ninguna ambulancia que los aguardara, por lo que tuvieron que esperar 15 minutos hasta que arribó un vehículo del Hospital Regional del Cusco.
Los trabajos de rescate continuaron hasta la noche, en que fueron retirados todos los cadáveres de la zona del desastre.
Ahora, los gobiernos del Perú y Colombia coordinan el arribo de vuelos especiales para realizar el traslado de las víctimas. Según se informó, dos familiares por cada herido o fallecido llegarán por la madrugada desde Colombia y volarán de inmediato hasta la ciudad de Apurímac.
En tanto, el presidente regional de Apurímac, David Salazar, lamentó el hecho y señaló que el accidente pudo haber tenido otra dimensión si la máquina caía al cauce del río Pachachaca y no en la ribera.
TESTIMONIO
HERNÁN AMPUDIA
TURISTA SOBREVIVIENTE
Siete delincuentes llegaron antes que la plicía y se llevaron dinero y objetos de valor
"Vivo en Colombia desde hace trece años. Este viaje lo hice con mi esposa Ruth Vásquez y con otros amigos. Yo recuerdo que estuve conversando con el conductor desde las 10:30 a.m. hasta la medianoche del viernes en el momento que hicieron un cambio de turno. Me fui a mi sitio, pero no podía conciliar el sueño. Cuando ya estaba a punto de dormir, sentí el primer golpe. De inmediato me protegí y sentí un segundo golpe. Tras el impacto en la orilla del río me revisé y solo tenía un corte en la cabeza, por lo que pude llegar hasta la escotilla de la parte superior del ómnibus que había quedado hacia un lado. Luego de abandonar la máquina comencé a llamar a mi esposa y, tras unos segundos, pude escuchar su voz y respiré aliviado.
Después de ese momento traté de ayudar a los demás heridos y a los que habían quedado atrapados.
Quince minutos después del accidente, que nos parecieron una eternidad, llegó la policía, que nos trasladó al Centro de Salud de Santa Rosa y luego a Abancay.
Lo lamentable fue que antes de que llegase la policía a la zona aparecieron siete malandrines que comenzaron a llevarse las cosas de valor y unos 12.000 dólares que estaban en una gaveta del ómnibus. Luego huyeron al darse cuenta de que llegaba la policía. Gracias a Dios, los amigos con los que viajaba salieron sanos y salvos".
CRONOLOGÍA
[7/9/2007]
En Huánuco, la caída de una combi llena de pasajeros a un abismo de unos 100 metros de profundidad originó la muerte de cinco personas y 18 heridos. Ese mismo día, en Arequipa, un ómnibus de la empresa Cruz del Sur chocó frontalmente contra un camión que transportaba químicos. El resultado: dos pasajeros muertos y otros 33 heridos.
[22/8/2007]
Quince de los 25 pasajeros que iban del distrito de Ilabaya hacia Tacna, en un ómnibus de la empresa Señor de Locumba, resultaron heridos cuando el vehículo se reclinó sobre la ladera de un cerro.
[10/8/2007]
Un camión que trasladaba a un grupo de colegiales en Huallabamba chocó contra un cerro y fue a dar al precipicio. El accidente ocasionó la muerte de un estudiante y un padre de familia.