Las cosas no podrían estar peor para Juan Carlos Oblitas. Luego de sufrir un fin de semana bastante amargo y de correr el peligro de ser sancionado por insultar al juez de línea Luis Ávila y al árbitro Héctor Pacheco, el 'Ciego' sufrió un cólico producto de una apendicitis y tuvo que ser intervenido de emergencia en una clínica de la capital.
Ayer, en horas de la mañana, justo antes de asistir a los entrenamientos en La Florida, sus familiares lo notaron con pésimo semblante y acusando fuertes dolores que se extendían desde el área abdominal hasta la altura del pecho.
"Pensamos lo peor, creímos que hasta se podía tratar de un infarto pero felizmente fue solo una apendicitis aguda", dijo su hijo Fernando, quien tuvo que dirigir las prácticas rimenses.
Finalmente, el 'Ciego' pudo ser operado con éxito a las 5 p.m. y, según comentó el administrador deportivo del club cervecero, Carlos Benavides, le darán de alta hoy por la tarde.
Sigue el sufrimiento
El estrés ocasionado por el mal momento profesional que viene pasando Oblitas, al parecer, habría hecho mella en su condición física, al igual que el enojo ocasionado por el partido con el Total Clean, donde se le vio completamente fuera de sus cabales por los errores arbitrales.
"La factura de la clínica se la vamos a pasar a Héctor Pacheco", dijo Fernando, culpando al árbitro del delicado estado de salud de su padre.