Por Eduardo Morón. Economista U. del Pacífico,
Hace mucho que el tipo de cambio no generaba tantas pasiones. Lo cierto es que el dólar bordeó los S/.3 y quisiéramos explicar qué es lo que está detrás y qué puede pasar en el futuro. Básicamente hay dos fuerzas que empujan el precio del dólar. Esas dos fuerzas están relacionadas a 'stocks' y flujos. Empecemos por los flujos. En primer lugar, hay flujos comerciales. El Perú, como cualquier otra economía, vende y compra bienes y servicios al mundo y si en ese intercambio terminamos exportando más de lo que importamos, entonces estaremos trayendo más dólares de los que necesitamos para comprar. Entonces, el tipo de cambio tenderá a ser menor. En ese sentido, venimos exportando mucho más de lo que importamos por varios años seguidos (tenemos superávit enormes en nuestras cuentas externas) y eso hace que la presión hacia abajo siga. Este año no creo que sea distinto, así que los récords de exportaciones tendrán un impacto adicional.
Pero no todo en la vida es exportar bienes y servicios: también importan los flujos puramente financieros. Estos tienen su origen en una diferencia de rendimientos de los activos financieros de dos países. Fíjense en lo curioso del actual escenario en el Perú y en EE.UU. En el Perú, el BCR se ha visto sorprendido por un alza en la tasa de inflación. Esto se debe en parte a factores temporales, como el alza del pollo y los huevos, producto del terremoto en el sur, pero también a factores más permanentes como el alza del precio mundial del trigo. Estos factores obligan al BCR a subir su tasa de interés y frente a los ojos de cualquier inversionista los activos en soles se hacen más atractivos. Mientras tanto, en EE.UU. pasa lo contrario. El temor a una recesión, como consecuencia de los problemas en su mercado hipotecario, ha forzado a la Reserva Federal a reducir su tasa de interés y eso genera que tener activos en dólares no sea tan rentable. Comparativamente hablando, los activos en soles en el Perú se hacen mucho más atractivos, por las decisiones de nuestro BCR y la Reserva Federal. Para poner las cosas más complicadas aun, todo hace suponer que nuestro BCR se verá obligado a elevar aun más sus tasas de interés y también todo parece indicar que la Reserva Federal bajará aun más las suyas. En resumen, mayor presión para que el tipo de cambio en el Perú siga cayendo, pues tendremos un flujo adicional de divisas impulsado por ese diferencial de tasas.
Eso por el lado de los flujos. Por el lado de los 'stocks', tenemos casi 15 mil millones de depósitos en dólares en el sistema financiero. Si bien la desdolarización ha venido caminando firme, lo ha hecho de manera lenta. Más de la mitad de la liquidez del sistema bancario aún está en dólares. ¿Cuántas familias andarán rompiéndose la cabeza para decidir si soportan la caída del dólar, antes de cambiar su decisión de portafolio y mover las cuentas en dólares a cuentas en soles? Esperarán a que el tipo de cambio baje a 3 soles por dólar?, ¿a 2,9?, ¿a 2,8? En el momento que lo hagan asumirán la pérdida de su capital y presionarán aun más el tipo de cambio hacia abajo.
¿Qué se puede hacer? Lo primero es que el BCR debe tratar de evitar que la percepción de colapso i-nevitable inunde el mercado. Si eso pasa habrá cambios grandes en el portafolio de las personas. Lo otro es tener un poco de fe en los mercados. La reducción del tipo de cambio genera su propio remedio. Hace más baratas las importaciones y muchos optarán por viajar afuera o comprar una máquina aprovechando el dólar barato. Asimismo, todo apunta a que las tasas de interés se ajusten en sentido opuesto el próximo año, así que si bien el tipo de cambio puede ir debajo de 3 soles este año, yo no dudaría que regrese a 3,2 el próximo año.