MÁRKETING Y ENFERMEDAD
Las enfermedades anorexia y bulimia vistas bajo la perspectiva del márketing
Por Luis Felipe Gamarra
Isabella Caro soñaba con tener una figura perfecta. A los 15 se propuso no volver a comer un chocolate. A los 20 no importaba si comía dulces o salados. Sus papilas gustativas habían dejado de identificar el sabor de los alimentos. Dejó de menstruar. Le crecía vello en la cara, los brazos y la espalda. Su esófago se perforó. Se alimentaba con lo básico. Lo suficiente para seguir viva y seguir contemplando con alegría la aguja de la balanza. Ahora, Caro tiene 27. Acaba de cumplir su meta. Es la principal modelo de una campaña de publicidad en prensa y vía pública. Argumentos no le faltaron. Cumplía con el más preciso e indispensable de los requisitos: 31 kilos. "Quiero mostrarme sin miedo, incluso aunque sé que mi cuerpo es repugnante", le dijo Caro a "Vanity Fair", dos semanas atrás. Retratada por Oliviero Toscani, Caro parece haber sido momificada en vida, como un homenaje posmoderno a la cultura del hambre.
Patrocinada por la firma de ropa Nolita, la campaña No Anorexia se lanzó el pasado 25 de setiembre, en plena Semana de la Alta Moda de Milán. "Finalmente alguien dice la verdad", estimó el diseñador Domenico Dolce, al lado de su dupla Stefano Gabbana. A finales del 2006, el Gobierno Italiano, la Federación de la Moda Italiana y la Asociación Alta Moda adoptaron el llamado "Manifesto Antianorexia" con el fin de imponer un modelo de belleza sano, solar, generoso y mediterráneo. Entre otros detalles, obligaba a las modelos a presentar un certificado médico que avalara que no padecían ningún desorden alimentario.
La publicidad de Nolita es un intento más de la industria de la belleza y la moda --que durante tantos años ha utilizado modelos de una esbeltez casi clínica-- por prevenir a las adolescentes de la anorexia y la bulimia. Tal como las campañas de Philip Morris para alertar sobre los peligros cancerígenos de la nicotina, marcas como Dove y Natura han emprendido una batalla épica contra la belleza patológica. En el Perú, la marca de cosméticos CyZone, del grupo Belcorp, lanzó una inteligente campaña de márketing a la que tituló Quiérete (www.cyzone.com) en julio pasado. Utilizando como modelo a la escritora argentina Cielo Latini, una joven que tuvo anorexia, CyZone llevó --y lleva-- una agresiva campaña, con el apoyo de la ONG Visión Solidaria, a través de su programa ViVa (Vida y Valores), para alertar sobre los peligros de la anorexia y la bulimia en colegios y universidades. Su principal objetivo: fomentar la autoestima.
LA BELLEZA MATA
Eva Moreno es psicóloga española. Con el auspicio de CyZone, lleva a cabo el programa de prevención contra la bulimia y la anorexia. "El Perú es el segundo país con más alto índice de desórdenes alimentarios, después de Argentina. Por eso se lanzó el programa aquí. Lamentablemente, todavía no existen lugares especializados para tratar este tema. En España, todo hospital posee una unidad especializada en esta área", explica Moreno. Ella considera que campañas como la de Toscani contribuyen a prevenir el tema en aquellas personas que no padecen aquel desorden.
Para Moreno, la publicidad lleva mucho de culpa, por haber establecido un estereotipo de belleza que va contra la autoestima de miles de jóvenes y adolescentes que no alcanzan esos moldes de esplendor. Por eso mismo, intentos como el de CyZone merecen más atención. Otras marcas de cosméticos deberían seguir el mismo ejemplo. Ojalá que, pronto, marcas como Esika y Ebel, del mismo grupo, se contagien de ese mismo saludable ímpetu.
Olvídalo. Ellos las prefieren esbeltas
Esta campaña es de la marca de yogur light llamada Itambé Fit. Basada en recordadas escenas cinematográficas de alto contenido erótico, utilizan como eslogan: Olvídalo. La preferencia de los hombres nunca cambiará. "No solo la publicidad lleva culpa, también la prensa, porque utiliza carátulas con mujeres extremadamente delgadas, publican irresponsablemente decenas de dietas, que atentan contra la salud de la persona. Una, antes de gustarse a sí misma, busca gustar a los demás", explica la doctora Eva Moreno, especialista en anorexia.
El DATO
Según el primer estudio de enfermedades en adolescentes hecho por el Instituto Hideyo Noguchi en el 2003, el 3,8% padece conductas bulímicas. Un 8,3% padece desórdenes alimentarios.